El calor extremo de finales de mayo ya ha causado 36 muertes en España en apenas semana y media. Todas las víctimas se han registrado en el norte peninsular, donde las altas temperaturas son poco habituales y muchas viviendas no están preparadas para este calor.
Los deslizamientos de tierra a causa de excavaciones, la deforestación y el urbanismo descontrolado superan a la lluvia como causa principal de aludes mortales.
La contaminación acústica provoca unas 66.000 muertes prematuras al año en Europa y afecta al aprendizaje de más de medio millón de niños. Millones de personas están expuestas a niveles de ruido dañinos, sobre todo por el tráfico.
Un informe de la ONU revela que casi dos tercios de las muertes maternas en el mundo ocurren en países afectados por conflictos armados o crisis humanitarias.
La Unión Europea ha mejorado significativamente la calidad del aire en las últimas dos décadas, reduciendo en un 57 % las muertes atribuibles a la contaminación del aire.
En 2023 hubo 18,5 millones de casos nuevos de cáncer y 10,4 millones de muertes. Para 2050 se prevén 30,5 millones de casos y 18,6 millones de muertes, un aumento del 75 %.