Lectura fácil
World Vision trabaja con niñas, padres y madres, líderes comunitarios y socios locales para fortalecer la protección infantil, combatir las prácticas nocivas y ayudar a las menores a comprender y ejercer sus derechos. Por ello, la ONG se une a la conmemoración del Día Internacional de la Niña, que se celebra anualmente el 11 de octubre, para reconocer los derechos de las niñas y promover su empoderamiento. Este año tiene como lema «Poner fin al matrimonio infantil e invertir en los derechos de las niñas».
Protección a las niñas frente al matrimonio infantil
Conmemorar este día es importante porque las niñas se enfrentan a desventajas superpuestas debido a su edad y género. El Día Internacional de la Niña sirve para visibilizar estas desigualdades, dar protagonismo a las voces de las menores y animar a los gobiernos, las comunidades y quienes las apoyan a tomar medidas en las siguientes áreas:
- Educación: la pobreza, las responsabilidades de cuidado, las escuelas inseguras y el matrimonio infantil pueden impedir que las menores completen su educación.
- Seguridad: las niñas pueden enfrentarse al matrimonio infantil, la explotación, la mutilación genital femenina y otras formas de violencia.
- Salud y dignidad: la atención médica inadecuada, el agua potable, el saneamiento deficiente y el apoyo menstrual insuficiente pueden afectar el bienestar y la asistencia escolar.
- Voz y oportunidad: las menores necesitan tener una influencia significativa en las decisiones que afectan sus vidas y su futuro.
La historia de Ruby
Ruby, de 18 años, creció en un barrio marginal de Mirpur en Bangladesh. Cuando tenía 12 años, su padre abandonó a la familia, dejando a su madre sola al cuidado de los niños y teniendo que hacerse cargo de graves dificultades económicas. Convencida de que el matrimonio era la única manera de asegurar el futuro de su hija y aliviar la carga familiar, la madre de Ruby concertó su matrimonio a una edad temprana.
A los 16 años, Ruby ya era madre de dos hijas. Durante su matrimonio, sufrió abusos verbales y maltrato por parte de sus suegros. Estando embarazada de su segunda hija, su marido se divorció de ella y tuvo que volver a casa de su madre con ambas. Para mantener a sus hijas, comenzó a trabajar como empleada doméstica. Su hermano menor, Shaheb, también sufrió el trabajo infantil, teniendo que emplearse en una fábrica de sombreros para ayudar a mantener a la familia.
La experiencia de Ruby refleja los desafíos más amplios a los que se enfrentan muchas familias que viven en contextos vulnerables, donde la pobreza, el abandono familiar, el matrimonio infantil y el trabajo infantil son comunes. World Vision identificó a Ruby mientras la ONG realizaba trabajo comunitario con menores.
Ahora, con el apoyo de la organización y a pesar de las dificultades, Ruby tiene esperanza en crear un futuro diferente para sus hijas, proporcionándoles educación y viviendo la infancia que ella perdió.
World Vision hace un llamamiento a la acción urgente para que todas las niñas puedan aprender, crecer, tomar sus propias decisiones y decidir su futuro. Para ello, las prioridades de la organización incluyen mantenerlas en la escuela, fortalecer la protección y los servicios, desafiar las normas nocivas y apoyar el liderazgo.
Añadir nuevo comentario