Un estudio liderado por la Universidad de Exeter confirma que las turberas del Ártico se han expandido en las últimas décadas debido al aumento de temperaturas.
Investigadores han secuenciado el genoma completo de Bougainvillia cf. muscus, una medusa con 28 ojos y 20 opsinas únicas, lo que sugiere una vía evolutiva distinta para el desarrollo de la visión.