El país africano registra la crisis humanitaria más grave del mundo, el mayor número de desplazados internos y hambruna en la región de Darfur Norte, pero la ONU alerta de que los fondos reunidos para paliar el desastre son totalmente insuficientes.
Varias entidades que atienden a personas con discapacidad en Madrid alertan de que sus servicios están en peligro por la falta de financiación del Gobierno regional.
Estonia, Letonia, Lituania, Polonia y Finlandia han anunciado su intención de retirarse de la Convención de Ottawa y volver a emplear minas antipersona “para defender sus territorios” ante la amenaza rusa.