Bochornoso nuestro país y la falsa demagogia de los políticos al intentar hacernos creer que, de vez en cuando, parece que les importa algo la salud mental de las personas que les votan (o no).
La pobreza y la violencia hacen que los flujos continúen aumentando en los próximos años. Los expertos reclaman una visión común europea ante el fenómeno.