Las personas con discapacidad reivindican su derecho a decidir sobre su sexualidad y formar una familia

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Una madre tiene a su hijo pequeño en los brazos

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La reivindicación de los derechos humanos abarca todas las esferas de la vida íntima, derribando barreras históricas que han relegado la dimensión emocional de la ciudadanía. La Confederación de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de la Comunitat Valenciana ha defendido con firmeza la necesidad de garantizar decisiones libres e informadas sobre la vida afectiva, el cuerpo y la maternidad. A través del programa formativo 'RodaSex', la entidad autonómica busca dotar de herramientas prácticas al colectivo para que pueda desarrollar sus proyectos vitales con plenitud, disponiendo de los apoyos individualizados precisos para ejercer una ciudadanía activa sin tutelas paternalistas en ningún ámbito personal.

Derechos afectivos para las personas con discapacidad

Esta iniciativa pedagógica persigue afianzar la autodeterminación, el autoconocimiento corporal y el disfrute responsable de los derechos sexuales y reproductivos. En sus sesiones más recientes, impartidas en la sede de la Associació de Pares de Discapacitats i Col·laboradors de Carlet y en las instalaciones de Cocemfe Castellón, se crearon espacios seguros para el diálogo abierto. El programa 'RodaSex' ofrece una formación integral dirigida a personas con discapacidad que sitúa el consentimiento y el respeto mutuo en el centro de cualquier vínculo afectivo. A lo largo de los talleres, los asistentes profundizaron en áreas esenciales como la diversidad afectivo-sexual y de género, el uso adecuado de métodos anticonceptivos y la prevención eficaz de infecciones de transmisión sexual, desmontando tabúes muy arraigados. Los asistentes hallaron en este espacio participativo un cauce idóneo para resolver dudas concretas sobre salud afectiva.

El deseo de formar una familia

El debate en torno a la maternidad y la paternidad centró buena parte de las reflexiones compartidas durante las jornadas formativas, despertando un interés extraordinario entre todos los asistentes. Desde la organización remarcan que la sociedad tiende a cuestionar de manera injusta la capacidad de crianza de quienes presentan algún tipo de limitación funcional. El presidente de Cocemfe CV, Ramón Meseguer, ha señalado que necesitar apoyos en el día a día no excluye en absoluto la posibilidad de fundar una familia o asumir el cuidado responsable de los hijos. Para la entidad autonómica, resulta imprescindible saber diferenciar entre el deseo individual de tener descendencia y la articulación de los recursos comunitarios necesarios para asumir la crianza, respetando siempre las decisiones personales sin imposiciones externas.

Educación para derribar mitos y prejuicios

La erradicación de los estereotipos sociales que infantilizan a este sector poblacional constituye otra de las prioridades estratégicas de la federación valenciana. Con frecuencia, los prejuicios imperantes niegan la existencia de deseos o inquietudes íntimas en el colectivo, privándolo de una educación adaptada a sus realidades cotidianas. Hablar con naturalidad de la sexualidad de las personas con discapacidad es un paso indispensable para consolidar un marco real de derechos humanos y no discriminación. Durante las sesiones formativas se insistió en que toda persona tiene derecho a experimentar sus afectos de forma libre, placentera y ajustada a sus preferencias individuales, reclamando el fin de miradas condescendientes que limitan la madurez emocional y el desarrollo de vínculos sanos. Superar estas barreras permite consolidar entornos donde la afectividad se vive con dignidad.

Autonomía personal y recursos de apoyo

La consolidación de un modelo social inclusivo exige que las administraciones públicas y el tejido asociativo trabajen de forma coordinada para dotar de recursos suficientes a los programas de acompañamiento. Las conclusiones de las jornadas evidencian que el acceso a una información rigurosa permite a las personas con discapacidad tomar el control de su propia existencia con total seguridad y autoestima. La educación afectivo-sexual no representa un privilegio aislado, sino un requisito básico para que las personas con discapacidad puedan decidir sobre su propio cuerpo y vivir con independencia. Garantizar estos canales formativos en toda la Comunitat Valenciana asegura que las personas con discapacidad dispongan de la información indispensable para construir relaciones libres, seguras y plenamente gratificantes a lo largo de toda su trayectoria vital.

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