Un equipo de investigadores australianos liderado por el profesor Ali Abbas ha identificado un hongo marino capaz de degradar el polipropileno (PP5), uno de los plásticos más difíciles de reciclar.
El plástico del futuro no dependerá solo del petróleo. Se utilizarán residuos orgánicos, productos vegetales y CO₂ como nuevas materias primas, y se impulsará el reciclado químico para recuperar materiales originales.
Las corrientes marinas que históricamente conectaban Europa y América ahora transportan grandes cantidades de basura hacia las costas canarias, afectando gravemente al medio ambiente.
La Gran Isla de Basura en el Pacífico es una acumulación masiva de residuos plásticos que alcanza un tamaño tres veces mayor que Francia, con un peso aproximado de 80.000 toneladas.
Desarrollan un plástico biodegradable que se descompone en agua de mar y no genera microplásticos, ofreciendo una alternativa sostenible a los plásticos convencionales.