La celebración de San Valentín puede generar una presión social intensa, especialmente por los estándares irreales de felicidad que imponen las redes sociales. Esto puede afectar la salud mental, causando ansiedad y baja autoestima.
El Grupo de Trabajo de Cardiovascular y Diabetes de la SEMG advirtió que factores como hablar o no tener la espalda bien apoyada durante la medición de la presión arterial.