Álvaro Trigo recorrió los 110 kilómetros que separan Ubrique de Sevilla para recaudar fondos para que su amigo Daniel Gómez, pueda volver a caminar gracias a unas prótesis.
Las prótesis, como todo necesitan de innovación, para que las personas con amputaciones puedan acceder a ellas y experimentar una mejora de la calidad de vida con las nuevas creaciones.