Sánchez ofrece “alfombra roja” a la inversión en España, como a centros de datos que protejan agua y energía

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
Pedro Sánchez en un acto en Nueva York

Lectura fácil

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, trasladó desde Nueva York un mensaje dirigido a empresas e inversores internacionales: España está dispuesta a facilitar la llegada de capital extranjero, especialmente en sectores estratégicos como los centros de datos, siempre que estas inversiones sean compatibles con la protección de los recursos naturales y el suministro energético.

Durante su intervención en el foro ‘Latin America, the United States and Spain in the Global Economy Forum’, organizado por la Cámara de Comercio España–Estados Unidos en la Japan Society de Nueva York, Sánchez aseguró que quienes quieran invertir en España y cumplan determinadas condiciones serán recibidos “con los brazos abiertos” e incluso con una “alfombra roja”.

El presidente vinculó esta apertura a la necesidad de garantizar que los nuevos proyectos contribuyan al crecimiento económico del país sin generar problemas relacionados con el acceso a la electricidad o al agua. En este sentido, defendió que la llegada de inversiones debe ser compatible con el “sostenimiento medioambiental”.

Centros de datos como ejemplo de la nueva inversión tecnológica

Uno de los sectores mencionados expresamente por Sánchez fue el de los centros de datos, una actividad estrechamente relacionada con el desarrollo de la inteligencia artificial y la digitalización de la economía.

El jefe del Ejecutivo subrayó que España dispone de unas condiciones favorables para seguir desarrollando este ámbito y destacó que el país cuenta con el segundo ecosistema emprendedor que más ha crecido en la Unión Europea durante los últimos cinco años en el ámbito de la inteligencia artificial.

A este crecimiento del sector privado, Sánchez añadió el papel que está desempeñando la Administración pública mediante inversiones destinadas a reforzar las capacidades industriales y tecnológicas del país. Entre los ejemplos citados se encuentran proyectos como la construcción de gigafactorías.

En este contexto, el presidente insistió en que la puerta está abierta para quienes quieran apostar por España, pero bajo determinadas condiciones. La inversión, según explicó, debe traducirse en beneficios para el conjunto de la economía y no limitarse únicamente a la instalación de grandes infraestructuras.

Empleo, tecnología y proveedores locales

Sánchez señaló que los proyectos empresariales que lleguen al país deben contribuir a generar empleo de calidad, impulsar la soberanía tecnológica, aportar conocimiento y favorecer la participación de proveedores locales.

La propuesta del Gobierno pasa, por tanto, por combinar la atracción de capital con una planificación que permita maximizar el impacto económico de las inversiones. En el caso de los centros de datos, esta cuestión adquiere especial relevancia por las necesidades de electricidad y agua asociadas a este tipo de instalaciones.

El presidente advirtió de que cualquier proyecto debe evitar poner en peligro el suministro eléctrico y también tener en cuenta la disponibilidad de agua, un recurso que, según recordó, es cada vez más escaso en España y del que los centros de datos consumen mucho.

Sánchez defendió que estas condiciones forman parte de la estrategia de sostenibilidad medioambiental que mantiene el Gobierno. Por ello, explicó que la diferencia entre facilitar una inversión y rechazarla puede estar precisamente en la capacidad de anticiparse a sus posibles efectos.

“Alfombra roja” o “tarjeta roja”

En su intervención, Sánchez resumió esta posición utilizando una comparación: la diferencia entre poner una “alfombra roja” o sacar una “tarjeta roja” ante determinados proyectos.

Según explicó, la clave está en establecer con antelación unas reglas que permitan determinar qué inversiones son compatibles con las necesidades del país. En este sentido, defendió la importancia de “anticiparnos para regular con criterio y con visión estratégica”.

El presidente presentó así la regulación como una herramienta necesaria para encontrar un equilibrio entre crecimiento económico, desarrollo tecnológico y protección de los recursos disponibles, como ocurre con los centros de datos.

La intervención de Sánchez en Nueva York también estuvo marcada por la inteligencia artificial y por los retos que plantea el rápido desarrollo de esta tecnología.

El presidente consideró que el intenso debate generado en torno a la IA demuestra que no existe un único actor capaz de afrontar por sí solo las consecuencias y desafíos derivados de su expansión. Recordó además que el pasado lunes presentó en La Moncloa un plan relacionado con la inteligencia artificial.

Sánchez hizo referencia a una de las intervenciones que se produjeron durante el debate posterior a la presentación del plan. Uno de los participantes planteó que la situación actual no puede entenderse únicamente como una carrera tecnológica, sino como una especie de “estampida”. Para el presidente, esta percepción resulta preocupante debido a las implicaciones que puede tener el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial.

Más cooperación y regulación internacional

Ante este escenario, Sánchez defendió que las instituciones públicas y las democracias deben asumir un papel activo y promover un debate amplio tanto a escala nacional como regional.

El presidente recordó la experiencia de España durante la presidencia española de la Unión Europea y mencionó el trabajo realizado entonces en relación con la primera regulación europea sobre inteligencia artificial.

Al mismo tiempo, reconoció que establecer normas comunes no resulta sencillo en un contexto internacional marcado por una creciente competencia entre economías. Según explicó, las economías abiertas necesitan disponer de reglas fiables, socios previsibles y relaciones de cooperación a largo plazo.

En su intervención, Sánchez reclamó por ello una mayor cooperación entre países y apostó por reforzar el diálogo y el multilateralismo.

La experiencia de la pandemia como referencia

El presidente del Gobierno cerró su intervención apelando a las lecciones extraídas de la pandemia. A su juicio, aquella experiencia demostró que existen determinados desafíos que superan las fronteras nacionales y que requieren respuestas coordinadas.

En este sentido, Sánchez defendió que problemas de alcance global, como los relacionados con la tecnología, la economía o determinados recursos estratégicos, no pueden abordarse únicamente desde una perspectiva individual.

Su mensaje desde Nueva York combinó así dos ideas principales: la voluntad de España de atraer nuevas inversiones y la necesidad de establecer condiciones que garanticen que ese crecimiento sea sostenible. Para el Gobierno, la apuesta por sectores como los centros de datos y la inteligencia artificial debe ir acompañada de empleo, innovación, participación empresarial local y protección de recursos como la electricidad y el agua.

La propuesta trasladada por Sánchez a empresarios e inversores internacionales busca, de este modo, presentar a España como un destino abierto al capital y a la innovación, pero bajo unas reglas destinadas a compatibilizar el desarrollo económico y tecnológico con la sostenibilidad medioambiental.

Añadir nuevo comentario