España está cambiando su enfoque sobre el agua: pasa de tratar la sequía como un problema puntual a abordarla como un reto estructural mediante la seguridad hídrica.
Un nuevo informe de la ONU califica de "reduccionista" la teoría que vincula la sequía con la guerra civil siria. El estudio revela que la agricultura ya se había recuperado en 2010.
Los bosques españoles están mostrando un notable deterioro debido a la sequía y las altas temperaturas. El cambio de color y la defoliación de los árboles son signos iniciales.