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El avance de la inteligencia artificial no está exento de sesgos, y algunos de ellos afectan de forma directa a la representación y proyección del colectivo Lgtbi+. Un reciente informe de LLYC, titulado ‘Orgullo en visto’, pone el foco en cómo estos sistemas no solo reproducen desigualdades sociales existentes, sino que también pueden amplificarlas, especialmente en un contexto donde el apoyo público a la diversidad parece estar perdiendo fuerza.
La inteligencia artificial y la desigualdad en la proyección personal
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que los sistemas de inteligencia artificial no ofrecen las mismas oportunidades simbólicas a todos los perfiles. Cuando se enfrentan a preguntas similares sobre la vida o el futuro, las respuestas varían significativamente según la identidad del usuario.
En el caso de perfiles cisheterosexuales, los conceptos de autonomía e independencia aparecen con una intensidad un 140 % mayor. Esto se traduce en una narrativa más vinculada al éxito, el desarrollo personal y la proyección positiva. En contraste, cuando las respuestas se dirigen a perfiles Lgtbi+, se incrementa notablemente la presencia de conceptos asociados al miedo, la exclusión o la necesidad de respeto.
Concretamente, estos perfiles reciben un 72 % más de referencias relacionadas con la gestión del miedo, otro 72 % más vinculadas a la dignidad y el respeto, y un 42 % más de menciones a situaciones de rechazo o exclusión. Este desequilibrio no es menor, ya que condiciona la manera en que las personas pueden imaginar su futuro o interpretar sus propias posibilidades.
Además, el tono emocional también difiere: siete de cada diez respuestas dirigidas a jóvenes Lgtbi+ están construidas desde lo emocional, frente a solo una de cada dos en el caso de hombres cisheterosexuales. Esto refuerza una visión más vulnerable del colectivo en comparación con otros perfiles.
Estereotipos visuales y sesgos estéticos
El informe no se limita al lenguaje, sino que también analiza la generación de imágenes mediante inteligencia artificial. Aquí también se detectan patrones preocupantes.
En el 70 % de las imágenes neutras generadas, los perfiles Lgtbi+ aparecen acompañados de símbolos explícitos de identidad, como banderas, incluso cuando no se solicitaban. Esto sugiere una tendencia a encasillar visualmente al colectivo dentro de ciertos códigos reconocibles, limitando la diversidad de representaciones.
Por otro lado, el 97 % de los perfiles generados sin contexto específico fueron representados como personas caucásicas, lo que evidencia un sesgo racial significativo en los modelos analizados.
Para llegar a estas conclusiones, el estudio evaluó 90 preguntas aplicadas a cinco perfiles distintos (cuatro Lgtbi+ y uno cisheterosexual), además de analizar 627 imágenes generadas por sistemas de IA.
Propuestas para una inclusión real
Ante este panorama, LLYC plantea la necesidad de que las organizaciones pasen de una actitud pasiva a una estrategia activa de inclusión. El informe advierte sobre el llamado “silencio digital”, una falta de posicionamiento claro que puede contribuir a invisibilizar al colectivo.
Entre las recomendaciones, se destaca la importancia de mantener políticas de diversidad más allá de momentos puntuales como el mes del Orgullo, integrándolas en la cultura corporativa, la toma de decisiones y el liderazgo cotidiano.
También se propone alinear la comunicación externa con la experiencia real de los empleados dentro de las organizaciones, así como representar al colectivo Lgtbi+ desde una perspectiva que enfatice sus capacidades, metas y liderazgo, en lugar de centrarse únicamente en su vulnerabilidad.
Otra medida clave es la auditoría constante de las herramientas tecnológicas y sistemas de IA utilizados, con el objetivo de identificar y corregir sesgos que puedan afectar a la representación y oportunidades del colectivo.
Menor cobertura mediática y “Rainbow Ghosting”
El informe también detecta una disminución sostenida en la cobertura mediática sobre diversidad, equidad e inclusión. Desde 2021, esta presencia ha caído un 2,5% trimestral, una tendencia que se ha acelerado hasta cerca del 10% en los últimos tres años.
En términos comparativos, en 2023 se publicaban el doble de noticias sobre diversidad que en 2025, y hasta seis veces más que en la actualidad. Este fenómeno ha sido denominado por LLYC como “Rainbow Ghosting”, una metáfora que describe cómo el apoyo inicial, intenso y visible, ha ido desvaneciéndose con el tiempo hasta volverse intermitente o desaparecer.
Para analizar esta evolución, se utilizaron herramientas de big data, inteligencia artificial y procesamiento de lenguaje natural, examinando 15,1 millones de noticias, 202 millones de mensajes en la red social X y más de 4,6 millones de contenidos violentos en doce países.
Redes sociales: menos conversación, más hostilidad
El entorno digital también refleja cambios significativos. En la red social X, la conversación global sobre el colectivo Lgtbi+ se ha reducido a la mitad: de 26,1 millones de mensajes en 2023 a 12,7 millones en el último año.
Sin embargo, esta disminución no ha implicado una mejora del clima. Al contrario, el discurso de odio ha aumentado en ocho de cada diez países, con un crecimiento medio del 38% respecto a los cuatro años anteriores. Actualmente, tres de cada cinco mensajes analizados constituyen ataques directos.
Además, el lenguaje hostil ha evolucionado. Ya no se presenta únicamente en forma de insultos explícitos, sino que también se articula a través de argumentos aparentemente legítimos, como la protección de la infancia o la defensa de valores tradicionales. De hecho, el 19,1 % de los ataques vincula al colectivo con un supuesto impacto negativo en la educación, y dentro de ese grupo, siete de cada diez referencias se centran en niños y jóvenes.
Un contexto de vulnerabilidad persistente
El informe sitúa estos datos en un contexto global donde las desigualdades siguen siendo profundas. En América Latina, por ejemplo, se concentra el 73 % de los asesinatos documentados de personas trans en el mundo, cuya esperanza de vida se estima en apenas 35 años.
En Estados Unidos, cerca de 700.000 adultos han sido sometidos a terapias de conversión, mientras que el 90 % de los jóvenes Lgtbi+ afirma que el debate político y legislativo reciente sobre sus derechos les ha generado estrés o ansiedad.
Estos elementos refuerzan la idea central del estudio: la reducción del apoyo público y simbólico no es neutral. En un entorno ya marcado por riesgos estructurales, la desaparición de señales visibles de respaldo puede aumentar la exposición y vulnerabilidad del colectivo.
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