El teletrabajo es una modalidad cada vez más habitual, especialmente durante el verano. Para trabajar de forma cómoda y eficiente, es importante disponer de un espacio adecuado, bien organizado y adaptado a las necesidades de cada persona.
Tras varios años centrados en el debate sobre el teletrabajo, muchas empresas están entrando ahora en una nueva fase marcada por la consolidación del trabajo híbrido permanente.
La nueva normativa confirma que cualquier empleado puede optar al teletrabajo si su puesto es compatible, estableciendo un marco de seguridad jurídica para empresas y trabajadores.
La Unión Europea impulsa el teletrabajo como medida para reducir el consumo de combustibles y reforzar la independencia energética. Sin embargo, esta modalidad también incrementa los gastos domésticos de los trabajadores.
El teletrabajo ya es la norma un par de días a la semana, pero tiene un coste oculto. Según un nuevo estudio recogido, casi cuatro de cada diez empleados perciben un aumento del distanciamiento emocional con sus colegas.
Lejos de volver a la presencialidad total, las empresas catalanas han integrado el teletrabajo como un pilar fundamental de su organización, liderando la adopción de modelos flexibles en España.