Las mujeres con párkinson acceden menos a terapias avanzadas pese a beneficiarse igual que los hombres

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
Desigualdad en las terapias de mujeres con Parkinson

Lectura fácil

Las mujeres con párkinson en fase avanzada acceden menos y más tarde a las terapias avanzadas que los hombres, a pesar de que los resultados muestran una mejoría similar en ambos sexos, según un estudio realizado en más de 40 hospitales españoles con más de 600 pacientes. El trabajo apunta a posibles factores clínicos y sociales detrás de esta desigualdad y subraya la importancia de garantizar un acceso equitativo a estos tratamientos en el momento adecuado de la enfermedad.

Un estudio relaciona las terapias avanzadas con las mujeres con párkinson

Más de 600 pacientes con enfermedad de párkinson en fase avanzada han participado en un estudio desarrollado en más de 40 centros hospitalarios de toda España.

El trabajo, titulado Sex Differences in the Treatment of People with Parkinson’s Disease with a Device-Aided Therapy: A Prospective Real-World Study, analiza en condiciones reales de práctica clínica cómo se comportan hombres y mujeres frente a los distintos abordajes terapéuticos disponibles, con especial atención a estas terapias.

Este estudio surge con el objetivo de profundizar en una cuestión ya observada previamente: si existen diferencias entre sexos en el acceso, la indicación y la respuesta a este tipo de tratamientos en pacientes con párkinson en fases avanzadas.

Objetivo, acceso y resultados principales

El propósito principal del trabajo era determinar si había desigualdades entre hombres y mujeres tanto en el acceso como en la respuesta a las terapias avanzadas, así como analizar en qué momento de la evolución de la enfermedad se iniciaban estos tratamientos.

Los resultados confirman una tendencia clara: aunque aproximadamente el 60 % de las personas con párkinson son hombres y el 40 % mujeres, ellas acceden con menor frecuencia y lo hacen en fases más tardías a las terapias avanzadas. Esta diferencia se mantiene incluso cuando se tienen en cuenta variables clínicas y demográficas.

A pesar de esta desigualdad en el acceso, el estudio muestra que, una vez iniciadas, la respuesta clínica a las terapias es similar en ambos sexos, con mejoras comparables en la calidad de vida y en el control de los síntomas.

Tipos de tratamiento y explicación clínica

Las terapias avanzadas se emplean cuando el tratamiento farmacológico convencional deja de ser suficiente para controlar los síntomas motores y no motores del párkinson.

Entre estas opciones se incluyen la estimulación cerebral profunda y distintas infusiones subcutáneas continuas, como la administración de apomorfina.

La estimulación cerebral profunda es una de las técnicas más complejas dentro de las terapias, ya que consiste en una intervención quirúrgica en la que se implantan electrodos en determinadas áreas del cerebro.

Estos electrodos se conectan a un dispositivo similar a un marcapasos que regula la actividad cerebral y ayuda a mejorar síntomas como la rigidez, el temblor o las fluctuaciones motoras.

Diferencias de género, causas y conclusiones

El estudio refleja que los hombres acceden con mayor frecuencia a las terapias avanzadas, especialmente a la estimulación cerebral profunda, mientras que las mujeres están infrarrepresentadas en este tipo de tratamientos.

Entre las posibles causas de este razonamineto se señalan aspectos sociales y personales, como una mayor carga de cuidados en el caso de las mujeres, que a menudo son responsables no solo de su propia salud, sino también de la de otros familiares.

También se plantea la posibilidad de que algunas pacientes muestren mayor prudencia o temor ante procedimientos invasivos, aunque esta hipótesis requiere más investigación.

Además, se observa que las mujeres suelen iniciar las terapias avanzadas a una edad media más elevada, lo que puede influir en la eficacia del tratamiento, ya que existe una ventana terapéutica óptima para su aplicación.

Añadir nuevo comentario