Uatae alerta de un aumento del 24,1 % de las muertes laborales entre autónomos en el primer semestre

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
Mortalidad trabajadores autónomos

Lectura fácil

La Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (Uatae) ha advertido de un preocupante incremento de la mortalidad laboral entre los trabajadores por cuenta propia durante los seis primeros meses del año.

La organización denunció este miércoles que 36 trabajadores autónomos perdieron la vida como consecuencia de un accidente laboral entre enero y junio, una cifra que equivale a un fallecimiento cada cinco días y que representa un aumento del 24,1 % respecto al mismo periodo de 2025.

Aunque el número total de accidentes registrados experimentó una reducción, Uatae considera que el balance no puede calificarse como positivo mientras las muertes continúen creciendo. La entidad insiste en que detrás de cada estadística hay una persona y una familia afectada por una tragedia que, en muchos casos, podría prevenirse mediante mejores medidas de seguridad y una mayor cultura preventiva.

Más de 13.300 accidentes en seis meses que dieron de lleno a los trabajadores autónomos

Los datos recopilados por la organización reflejan que durante la primera mitad del año se contabilizaron 13.358 accidentes laborales entre trabajadores autónomos. De ese total, la inmensa mayoría, 12.389 siniestros, ocurrieron durante la jornada de trabajo, mientras que los 969 restantes fueron accidentes in itinere, es decir, producidos en los desplazamientos de ida o vuelta del lugar de trabajo.

El análisis de la gravedad de estos accidentes muestra que los ocurridos durante la jornada laboral provocaron 12.087 lesiones leves y 270 heridas de carácter grave. Además, 32 personas fallecieron mientras desempeñaban su actividad profesional. A estas víctimas mortales se suman otros cuatro autónomos que perdieron la vida durante sus desplazamientos, elevando el total a 36 fallecimientos en el semestre.

Pese a que el volumen global de accidentes se ha reducido, el incremento de los siniestros con resultado mortal preocupa especialmente a Uatae, que considera imprescindible reforzar las políticas de prevención dirigidas específicamente al colectivo autónomo.

La secretaria general de Uatae, María José Landaburu, valoró favorablemente el descenso del número total de accidentes, pero subrayó que ese dato queda eclipsado por el aumento de las muertes laborales.

“Que haya menos accidentes es una buena noticia, pero no podemos hablar de una evolución positiva mientras aumentan de esta manera las muertes porque detrás de estas cifras hay personas que salieron a trabajar y no volvieron a casa”, señaló Landaburu.

Desde la organización recuerdan que los trabajadores por cuenta propia desarrollan con frecuencia su actividad en condiciones de especial vulnerabilidad, especialmente en sectores donde el riesgo físico es elevado y donde los recursos destinados a prevención suelen ser más limitados que en empresas de mayor tamaño.

La construcción concentra casi la mitad de los fallecimientos

El informe evidencia importantes diferencias entre los distintos sectores económicos. La construcción vuelve a situarse como el ámbito con mayor riesgo para los trabajadores autónomos, tanto por número de accidentes como por mortalidad.

Durante el primer semestre, este sector registró 3.809 accidentes ocurridos en jornada laboral. De ellos, 75 fueron considerados graves y 14 tuvieron consecuencias mortales. Aunque la construcción representa aproximadamente el 31 % del total de accidentes laborales de los autónomos, concentra cerca del 44 % de todas las muertes producidas durante la jornada de trabajo.

Estos datos reflejan una realidad especialmente preocupante para una actividad en la que los trabajos en altura, el uso de maquinaria pesada y la exposición a múltiples factores de riesgo continúan provocando una elevada siniestralidad.

Más allá del número absoluto de accidentes, Uatae también analiza el índice de incidencia, un indicador que mide la frecuencia de los siniestros en relación con el número de trabajadores.

En el conjunto del trabajo autónomo, este índice se situó en 60,8 accidentes por cada 100.000 trabajadores. Sin embargo, la diferencia entre sectores resulta muy significativa.

La construcción alcanzó una incidencia de 155,1 accidentes por cada 100.000 autónomos, más del doble de la media general. También presentan niveles especialmente elevados el sector agrario, con un índice de 122,8, y la industria, que registra 103,8 accidentes por cada 100.000 trabajadores.

Para María José Landaburu, estas cifras demuestran que existen actividades donde la exposición al peligro requiere actuaciones mucho más intensas y adaptadas a las particularidades del empleo autónomo.

“Hay actividades en las que estamos viendo una exposición al riesgo que exige una respuesta mucho más intensa”, afirmó la secretaria general de Uatae.

Andalucía lidera el número de accidentes registrados

El reparto territorial de la siniestralidad muestra igualmente importantes diferencias entre comunidades autónomas. Andalucía fue la región que acumuló un mayor número de accidentes durante la jornada laboral, con un total de 2.262 casos registrados entre enero y junio.

Tras Andalucía aparecen Cataluña, con 1.667 accidentes, la Comunidad Valenciana, con 1.461, y la Comunidad de Madrid, donde se contabilizaron 1.127 siniestros ocurridos durante la actividad laboral de trabajadores autónomos.

Estas cuatro comunidades concentran una parte muy importante de la actividad económica y del empleo por cuenta propia, circunstancia que explica en buena medida el elevado volumen de accidentes registrados en sus respectivos territorios.

Reforzar la prevención, principal reivindicación

Ante el incremento de las muertes laborales, Uatae reclama un mayor compromiso institucional para mejorar la prevención de riesgos entre los trabajadores autónomos. La organización considera necesario ampliar el acceso al asesoramiento especializado, facilitar herramientas de seguridad y promover una auténtica cultura preventiva que llegue también a los pequeños negocios y profesionales que trabajan por cuenta propia.

Landaburu defendió que la protección frente a los riesgos laborales no debe depender del tamaño de una empresa ni de la capacidad económica del autónomo, sino convertirse en un derecho efectivo para todo el colectivo.

“Tenemos que conseguir que la cultura preventiva, el asesoramiento y las herramientas para trabajar con seguridad sean accesibles para cualquiera, independientemente del tamaño de su negocio”, concluyó la responsable de Uatae.

Con un fallecimiento cada cinco días y un crecimiento del 24,1 % de la mortalidad laboral respecto al año anterior, la organización considera que la prevención debe convertirse en una prioridad para evitar que más trabajadores autónomos y asalariados, de cualquier tipo, pierdan la vida mientras desarrollan su actividad profesional.

Añadir nuevo comentario