Entre 1991 y 2022, los hogares unipersonales en España crecieron un 81 %, pasando del 13,5 % al 24,5 % del total, y convirtiéndose en la segunda forma de convivencia más frecuente.
La inflación ha obligado a muchos hogares a reducir gastos, especialmente a los millennials, de los cuales el 29 % reconoce haber hecho ajustes importantes en su presupuesto, según un estudio de Gelt.
La economía de las familias en España varía según el lugar donde viven. Las grandes ciudades tienen más problemas económicos, con retrasos en pagos de suministros y vivienda.