Llega el verano. Y, como en todos los trabajos, en los hospitales, los sanitarios también tienen derecho a un periodo (aunque en algunos casos más corto de lo habitual) de desconexión, descanso y, ¿por qué no?, disfrute.
Barcelona se convierte en algo extraño, como un traje varias tallas grande para el cuerpo que lo habita: Mucha ciudad para pocos ciudadanos ya que la mayoría se han saltado el cierre perimetral esta Semana Santa.