Un ensayo clínico publicado en The Lancet demuestra que una dosis de hierro intravenoso durante el embarazo reduce de forma significativa la anemia materna en mujeres con deficiencia de hierro sin anemia.
Cualquiera puede sufrir déficit de hierro – se calcula que afecta a una de cada tres personas en todo el mundo -, aunque la mayoría de los afectados son mujeres premenopáusicas, embarazadas y niños menores de cinco años.