Hazte Oír entrega más de 53.500 firmas para exigir a la DGT que no multe por la baliza V-16

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La Asociación Hazte Oír con las firmas en contra de multas por no tener la baliza V16

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La entrada en vigor de la obligatoriedad de la baliza V16 como sistema único de señalización de averías en carretera sigue generando controversia. La organización ultraconservadora Hazte Oír ha entregado más de 53.500 firmas en la sede de la Dirección General de Tráfico (DGT) para exigir que no se sancione a los conductores que no utilicen este dispositivo, obligatorio desde el 1 de enero de 2026 según la normativa vigente.

La plataforma sostiene que la imposición de este elemento de seguridad vial carece de justificación técnica suficiente y puede generar nuevos riesgos para los usuarios de la vía, en lugar de reducirlos. La entrega de las firmas se produjo este lunes y fue acompañada de un comunicado en el que la organización reclama una revisión urgente de la medida.

La baliza V16 y su obligatoriedad desde 2026

La baliza V16 es un dispositivo luminoso intermitente que debe colocarse sobre el vehículo detenido en caso de avería o accidente. Su uso fue promovido por la DGT como alternativa a los tradicionales triángulos de preseñalización de peligro, con el argumento de que evita que el conductor tenga que abandonar el vehículo y caminar por la calzada o el arcén, una de las principales causas de atropellos en vías interurbanas.

Según la normativa publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), desde el 1 de enero de 2026 todos los turismos, vehículos mixtos y autobuses deben disponer obligatoriamente de una baliza homologada. Hasta esa fecha, el uso de los triángulos seguía siendo válido como sistema principal de señalización.

No obstante, la implantación de este nuevo dispositivo ha generado críticas desde distintos sectores, especialmente por cuestiones relacionadas con su visibilidad real y su eficacia en condiciones adversas.

Críticas de Hazte Oír: seguridad y libertades en cuestión

Hazte Oír considera que la obligación de la baliza V16 es “una imposición innecesaria” y denuncia que existen “problemas de visibilidad ampliamente documentados”, especialmente en vías rápidas, condiciones meteorológicas adversas o curvas pronunciadas.

En su comunicado, la organización afirma que agentes de la Guardia Civil de Tráfico han advertido del riesgo de accidentes graves derivados de una señalización insuficiente. Según Hazte Oír, la baliza no siempre permite advertir con claridad a otros conductores de la presencia de un vehículo detenido, lo que podría incrementar el peligro en lugar de reducirlo.

Además, la entidad subraya que la medida tiene un impacto negativo tanto en la seguridad vial como en las libertades de los ciudadanos, al imponer un dispositivo concreto cuyo coste deben asumir los conductores sin que, a su juicio, exista una justificación técnica sólida.

El presidente de Hazte Oír, Ignacio Arsuaga, fue especialmente crítico con la medida y con la política del Gobierno en materia de seguridad y regulación. En sus declaraciones, comparó la utilidad de la baliza V16 con un objeto sin valor práctico para la señalización.

“La baliza V16 tiene la misma utilidad que poner una coliflor sobre el coche. No señaliza con claridad y puede ser peligrosa”, afirmó Arsuaga. En su intervención, también vinculó esta decisión con otras iniciativas gubernamentales que, a su juicio, han resultado ineficaces.

“Ya hemos visto demasiadas veces que las medidas de este Gobierno no funcionan: pulseras del Ministerio de Igualdad que no sirven, mascarillas falsas o planes anticorrupción que más les valdría aplicarse a sí mismos”, añadió.

Presión ciudadana y rectificación parcial de la DGT

Por su parte, el director de Campañas de Hazte Oír, Miguel Tomás, aseguró que la movilización ciudadana ha tenido ya un primer efecto sobre la actuación de la DGT. Según explicó, el organismo ha “rectificado parcialmente” su postura inicial al permitir el uso de los triángulos de preseñalización de peligro siempre que el vehículo disponga también de la baliza V16.

Esta interpretación se basa en aclaraciones realizadas por la propia DGT, que ha señalado que, aunque la baliza será obligatoria, los triángulos pueden seguir utilizándose de manera complementaria mientras no se contradiga la normativa vigente. Desde Tráfico se insiste, no obstante, en que el objetivo principal es reducir los atropellos en carretera y mejorar la visibilidad de los vehículos detenidos.

Un debate abierto sobre la seguridad vial

La controversia en torno a la baliza V16 pone de manifiesto las tensiones entre las políticas públicas de seguridad vial, los intereses económicos asociados a la homologación de dispositivos y la percepción ciudadana sobre la eficacia real de las medidas adoptadas.

Mientras la DGT defiende que la baliza luminosa representa un avance en la protección de los conductores, organizaciones como Hazte Oír reclaman una revisión profunda de la norma y la suspensión de las sanciones hasta que existan garantías suficientes sobre su efectividad y seguridad.

El debate sigue abierto a menos de un año de la plena aplicación de la obligatoriedad, con miles de ciudadanos cuestionando una medida que, lejos de generar consenso, continúa alimentando la polémica en el ámbito de la seguridad vial en España.

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