Seis de cada diez enfermeras quieren dejar la profesión por la falta de conciliación, según Satse

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60 % de las enfermeras se plantea en abandonar la profesión

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El Sindicato de Enfermería, Satse, volvió a poner sobre la mesa un problema que lleva años enquistado en el sistema sanitario: la falta de conciliación entre la vida laboral y personal de quienes cuidan a los demás. Una encuesta nacional presentada este jueves en Madrid revela que el 60,4 % de las enfermeras ha llegado a plantearse abandonar la profesión. Detrás de esa cifra se esconde un malestar creciente que repercute no solo en los profesionales, sino también en la calidad de la atención sanitaria.

El estudio ha sido presentado por Carmen Guerrero, secretaria de la Comisión de Igualdad de Satse, y por Paloma Repila, adjunta a la Secretaría General de Acción Sindical. Ambas responsables dieron a conocer los datos dentro de la nueva campaña del sindicato, titulada “Que no dejen tu vida en pausa”, con la que buscan visibilizar y denunciar los graves problemas de conciliación que sufren las enfermeras y fisioterapeutas en toda España.

Radiografía de una profesión al límite

La encuesta, en la que participaron 11.481 profesionales, ofrece una imagen clara y preocupante de la situación actual. Casi siete de cada diez —el 68,36%— se declaran insatisfechos con su conciliación entre trabajo y vida personal. Los problemas derivados de esta dificultad tienen también efectos directos sobre la salud: un 61,2% afirma que su salud mental se ve afectada, y un 56,87% asegura que su bienestar físico también se resiente.

Las tensiones cotidianas también dañan sus relaciones: la mitad de los encuestados (51,77 %) reconocen que la conciliación afecta a sus vínculos familiares y personales, mientras que un 47,15 % cree que repercute en su rendimiento laboral. Además, un abrumador 78,82 % señala que la falta de medidas conciliadoras les impide cumplir adecuadamente sus responsabilidades familiares. En un porcentaje similar (77,82 %), los profesionales manifiestan que las tensiones del trabajo se trasladan inevitablemente a su vida personal.

El derecho a conciliar sigue siendo vulnerado tanto por las administraciones públicas como por las empresas privadas”, denunció Repila, quien insistió en que los intereses económicos y la productividad continúan estando por encima del bienestar de las personas.

Causas de un problema persistente para las enfermeras

Entre los factores que más dificultan la conciliación, la falta de personal se sitúa en el primer lugar, mencionada por el 81,61 % de los encuestados. Le siguen los cambios de turno inesperados (69,54 %), la obligación de trabajar fines de semana y festivos (60,48 %) y la escasa antelación con la que se comunican los cuadrantes (57,87 %). Además, un 55,48 % de las enfermeras destaca el impacto negativo del trabajo nocturno.

Carmen Guerrero explicó que estos factores tienen consecuencias profundas, no solo sobre la salud y el bienestar de los profesionales, sino también sobre su desarrollo profesional y económico. Según los datos, el 61,48 % considera que la falta de conciliación afecta gravemente a su carrera. En concreto, casi la mitad (47,9 %) ha tenido que renunciar a oportunidades de formación; el 23,5 % ha perdido oportunidades laborales; y un 14,4 % ha visto frustradas sus opciones de promoción.

Impacto económico y personal

El problema también pasa factura al bolsillo. Más de la mitad, el 54,71 %, reconoce que la dificultad para conciliar afecta significativamente a su situación económica. Esto se agrava porque ocho de cada diez encuestados (80,12 %) tienen a su cargo personas dependientes o hijos. Por esa razón, el 39,06 % tuvo que pedir una reducción de jornada, con la correspondiente pérdida de salario, y un 19,2 % se vio obligado a solicitar una excedencia. Además, casi un tercio (30,53 %) tuvo que solicitar algún cambio en su puesto de trabajo, traslado o adaptación que también implicó una merma retributiva.

Otro elemento que complica la vida personal es la falta de desconexión digital. Casi la mitad de los profesionales (42 %) asegura que recibe llamadas o mensajes laborales con frecuencia fuera del horario laboral, incluso durante descansos o vacaciones. A esto se suma la falta de planificación: el 47,67 % de los encuestados recibe su cuadrante con menos de 30 días de antelación y el 20,65 % ni siquiera sabe qué días trabajará la semana siguiente, lo que hace prácticamente imposible programar actividades personales o familiares.

“Un problema que también afecta al sistema”

Es un grave problema que nos afecta a nivel profesional y personal, pero también perjudica al sistema sanitario y a la atención que prestamos a la ciudadanía”, advirtió Repila durante la presentación. Satse considera que las condiciones actuales no solo sobrecargan a las enfermeras y fisioterapeutas, sino que amenazan la sostenibilidad del sistema, al empujar a miles de profesionales a abandonar la profesión.

Esa idea se confirma con el dato más alarmante del informe: el 60,4 % de las enfermeras se ha planteado en algún momento dejar su trabajo. Una cifra que, según el sindicato, refleja un agotamiento acumulado y una sensación de abandono institucional.

Propuestas para avanzar

Ante este panorama, Satse no se limita a denunciar el problema y plantea una serie de medidas para mejorar la conciliación en todos los servicios de salud, donde entras las enfermeras y fisioterapeutas. Entre ellas, destaca la implantación generalizada de la jornada laboral de 35 horas, la planificación anual de los turnos y la exención del trabajo nocturno para profesionales mayores de 55 años, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, sin pérdidas salariales.

Estas propuestas, según el sindicato, permitirían avanzar hacia un modelo sanitario más justo, equitativo y humano, en el que cuidar no signifique renunciar a la propia vida.

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