Cómo preparar el sistema digestivo antes de Navidad y evitar las digestiones pesadas

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Los excesos en Navidad pasan factura a nuestra microbiota

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La llegada de la Navidad marca uno de los periodos más especiales del año. Es tiempo de celebraciones, reuniones y encuentros que giran, en gran medida, alrededor de la mesa. Sin embargo, esta época festiva también supone un auténtico reto para el sistema digestivo. Las comidas de empresa, las cenas con amigos y los encuentros familiares multiplican la frecuencia de ingestas copiosas y variadas, muy distintas a las que se realizan durante el resto del año.

A los platos tradicionales se suman recetas más elaboradas, un mayor consumo de dulces navideños como turrones, polvorones o mazapanes, y un aumento notable de bebidas alcohólicas. Todo ello crea un escenario que exige un esfuerzo adicional al aparato digestivo, lo que explica por qué muchas personas experimentan molestias durante estas fechas.

Más calorías y digestiones más pesadas en Navidad

De acuerdo con un estudio de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA), durante la Navidad los españoles pueden llegar a ingerir hasta un 30 % más de calorías de las recomendadas. Este incremento energético, unido a cambios bruscos en la alimentación habitual, se traduce con frecuencia en digestiones lentas y pesadas, sensación de plenitud, hinchazón abdominal e incluso molestias gastrointestinales que restan disfrute a las celebraciones.

Ante esta realidad, los especialistas insisten en la importancia de preparar el organismo con antelación. No se trata de renunciar a los platos tradicionales de la Navidad, sino de ayudar al sistema digestivo a afrontarlos en mejores condiciones.

Cinco recomendaciones para fortalecer la digestión antes de las fiestas

Con el objetivo de reducir el impacto de los excesos navideños, los expertos de Vitae Health Innovation proponen cinco pautas sencillas que pueden marcar la diferencia.

  • Preparar la digestión con hábitos saludables previos. Las semanas anteriores a la Navidad son clave para reforzar la función digestiva. Adoptar costumbres como masticar despacio, priorizar verduras, frutas y alimentos ricos en fibra, mantenerse bien hidratado y optar por preparaciones ligeras favorece el tránsito intestinal. Estos pequeños cambios ayudan al organismo a adaptarse mejor cuando llegan las comidas más abundantes.
  • Cuidar el equilibrio de la microbiota intestinal. La microbiota desempeña un papel fundamental en la digestión y en la prevención de molestias. Mantenerla equilibrada contribuye a una mejor tolerancia digestiva. Para ello, se recomienda incorporar probióticos a través de alimentos fermentados como yogur natural, kéfir, kombucha o chucrut. Cuando no es posible hacerlo mediante la dieta, los suplementos con cepas bacterianas presentes de forma natural en el intestino humano son una alternativa eficaz para fortalecer la flora intestinal.
  • Apoyarse en las enzimas digestivas en momentos clave. En celebraciones señaladas como Nochebuena o Navidad, el sistema digestivo puede necesitar un refuerzo extra. En este contexto, los suplementos nutricionales con enzimas digestivas resultan de gran ayuda antes y después de las comidas. Un ejemplo es IntestVita Enzymes, formulado con enzimas de alta calidad que facilitan la descomposición de grasas, proteínas y carbohidratos, mejorando así el proceso digestivo. Tal como señala Lluisa Varela, directora Técnica y de I+D+i de Vitae Health Innovation, “con IntestVita Enzymes se puede evitar o lograr un alivio rápido del malestar provocado por la pesadez, la acidez o la hinchazón. La combinación de enzimas y probióticos favorece tanto la digestión como el reequilibrio de la microbiota, siendo incluso un apoyo para personas con intolerancia a la lactosa”.
  • Mantener el equilibrio y atender las señales del cuerpo. Cada persona responde de manera distinta a los excesos alimentarios. Por ello, escuchar al cuerpo es fundamental. Para favorecer una regulación digestiva adecuada, se aconseja alternar los días festivos con comidas más ligeras, realizar paseos cortos tras las comidas y garantizar un descanso suficiente. Estos gestos ayudan a reducir la sensación de pesadez y a recuperar el equilibrio.
  • Evitar hábitos que favorecen el malestar. Muchas molestias digestivas están relacionadas con conductas cotidianas que pasan desapercibidas: comer deprisa, servirse raciones excesivas, combinar platos muy grasos con dulces calóricos, saltarse comidas previas para “llegar con hambre” o abusar del alcohol. Tomar conciencia de estos hábitos y moderarlos puede prevenir digestiones pesadas y mejorar el bienestar general durante las fiestas.

Diferenciar las molestias digestivas para actuar mejor

No todas las sensaciones de malestar digestivo son iguales, y reconocerlas permite adoptar la estrategia adecuada. La digestión pesada suele manifestarse como una sensación de plenitud o lentitud tras comidas copiosas y ricas en grasa, sin implicar necesariamente un problema intestinal. En estos casos, mejorar los hábitos alimentarios suele ser suficiente.

Por otro lado, las alteraciones gastrointestinales leves, como hinchazón, gases o retortijones, pueden aparecer incluso después de comidas no tan abundantes. Suelen estar relacionadas con una digestión menos eficiente, desequilibrios en la microbiota o una mayor sensibilidad digestiva. Estas molestias pueden beneficiarse del apoyo de complementos alimenticios específicos.

En este sentido, la combinación de enzimas digestivas y probióticos resulta clave para mantener el bienestar durante las celebraciones. Y cuando ya han aparecido síntomas leves, existen soluciones nutricionales como RelifVita, diseñadas para actuar sobre gases e hinchazón y favorecer una recuperación más rápida, permitiendo disfrutar plenamente de la Navidad.

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