Cómo prevenir el vamping infantil y mejorar descanso nocturno

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Niños durmiendo

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La falta de descanso entre los más pequeños se ha convertido en una de las mayores preocupaciones para pediatras y especialistas en el desarrollo. Un fenómeno creciente está marcando la pauta de las noches en muchos hogares: el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir. Este hábito, que provoca irritabilidad, falta de concentración y un bajo nivel académico, tiene nombre propio. El vamping infantil es el hábito nocturno de usar el móvil que roba horas de sueño vitales a los niños.

Muchos menores recurren a las pantallas para socializar o entretenerse cuando deberían estar descansando, lo que genera un estado de alerta incompatible con el sueño profundo. Según informan expertos como Paz Serrano y Pepe Palacios, la hiperconexión es actualmente una de las principales causas del insomnio en las etapas de crecimiento.

Las claves para combatir el vamping infantil y mejorar el descanso

Parece algo obvio, pero la realidad de las familias muestra que se nos olvida con frecuencia. El doctor Enrique Sánchez Martínez, Jefe de la Unidad de Pediatría de Vithas Xanit y Vithas Málaga, es tajante en sus recomendaciones: "lo primero y lo último que vea un niño, que no sea una pantalla". El experto asegura que un niño que descanse adecuadamente va a ser un niño que aprenda más, se comporte mejor y, en definitiva, esté más sano. El vamping infantil rompe este ciclo de bienestar y afecta directamente al rendimiento escolar.

Los especialistas aconsejan que, al menos dos horas antes de dormir, no haya ningún contacto con pantallas. La exposición a la luz azul de los dispositivos puede provocar problemas en el desarrollo neuronal y ocasionar trastornos de dependencia a largo plazo. Por ello, reducir el vamping infantil no es solo una cuestión de sueño, sino de salud cerebral.

El riesgo de la automedicación con melatonina

Ante la falta de sueño provocada por el vamping infantil, muchos padres están recurriendo a soluciones farmacológicas de fácil acceso. El uso de la melatonina infantil se ha disparado, llegando a comprarse incluso en supermercados como si fuera un remedio inocuo. Sin embargo, su consumo inadecuado en menores puede ser contraproducente.

La doctora Elena Urrestarazu Bolumburu, especialista en Neurología de la Clínica Universidad de Navarra, alerta sobre este peligro. Al combatir el vamping con hormonas externas sin control, se puede modificar el reloj interno del niño. "Estamos ante cerebros y cuerpos que están madurando", advierte, subrayando que no se conocen las consecuencias a largo plazo de modificar estos ritmos de forma externa.

El ejemplo de los padres como solución definitiva

El primer paso para erradicar el vamping infantil comienza en el hogar y con el comportamiento de los adultos. "El ejemplo lo tenemos que dar los propios padres", señalan los expertos, ya que es difícil exigir a un menor que deje el dispositivo si ve a sus progenitores pegados a la pantalla hasta la medianoche.

Los especialistas en sueño piden que sea necesaria una receta para dosificar hormonas y que se apueste por la higiene del sueño antes que por la medicación. Al final, la medida más efectiva contra el vamping infantil sigue siendo la más sencilla: apagar el móvil, alejar las tabletas de la habitación y recuperar el hábito de leer un libro o charlar antes de cerrar los ojos.

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