Cómo prevenir lesiones durante la práctica del esquí

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La temporada de nieve más esperada por los amantes de los deportes invernales ha dado su pistoletazo de salida. Las estaciones de esquí han abierto sus puertas y los aficionados ya preparan sus equipos para deslizarse por las pistas y disfrutar de los increíbles paisajes.

Esta actividad se ha mantenido como una de las disciplinas de invierno más populares. Solo en el País Vasco, por ejemplo, reúne cada año entre 35.000 y 40.000 entusiastas dispuestos a disfrutar de la montaña blanca.

Riesgos y lesiones más comunes asociadas al esquí

Sin embargo, con la alegría del inicio de temporada, también aparece la sombra de las lesiones. Estas ocurren, en la mayoría de casos, debido a la exigencia física y la sobrecarga que conlleva este deporte. Entre todas las dolencias asociadas a la práctica de esta disciplina, las lesiones de rodilla son, con diferencia, las más comunes y de mayor gravedad.

Según el Dr. Ghassan Elgeadi Saleh, Jefe de Servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica de los Hospitales Quirónsalud San José y Quirónsalud Valle del Henares, "las lesiones de ligamento cruzado anterior son muy frecuentes en el esquí, ya que los giros bruscos y las caídas pueden generar una gran presión sobre las rodillas". Un desgarro del ligamento cruzado anterior (LCA) puede obligar al deportista a pasar por quirófano y a una larga recuperación.

Además de las afecciones en la articulación de la rodilla, entre las lesiones más habituales destacan las fracturas de muñeca y clavícula, además de las luxaciones de hombro. "Las fracturas de muñeca y clavícula se producen porque, instintivamente, al caer tendemos a extender las manos para protegernos, lo que aumenta el riesgo de este tipo de lesiones", explica el Dr. Elgeadi, enfatizando la importancia de un buen control corporal incluso durante una caída.

Diferencias significativas entre hombres y mujeres en la pista

El deporte en la nieve es una actividad exigente que requiere un gran esfuerzo físico. Implica pasar largas jornadas sobre la nieve, manteniendo una constante tensión muscular y un equilibrio preciso, lo que lo convierte en un deporte con un riesgo de lesiones considerable. Sin embargo, la forma en que hombres y mujeres se lesionan puede variar debido a diferencias anatómicas y de comportamiento en la pista.

En general, las mujeres tienden a sufrir con más frecuencia lesiones en las rodillas, como desgarros del LCA. "Esto se debe a diferencias anatómicas y hormonales, así como al control neuromuscular", detalla el Dr. Elgeadi, señalando factores biológicos que incrementan la vulnerabilidad de esta articulación en el género femenino.

Por otro lado, los hombres suelen presentar más lesiones en la parte superior del cuerpo, como cuello, clavículas, hombros y muñecas, derivadas de caídas o choques durante la práctica. Entre las causas, el Dr. Elgeadi comenta que esto se debe a que “los hombres tienden a asumir más riesgos durante la práctica, lo que les expone a fracturas de clavícula o luxaciones de hombro". El comportamiento más arriesgado en la pista se traduce, a menudo, en impactos de mayor energía.

Claves esenciales para evitar lesiones en la nieve

Al combinar resistencia, fuerza y un alto nivel de control corporal, la práctica del esquí requiere tener una buena preparación física que permita afrontar largas jornadas de esfuerzo. Esto es fundamental para prevenir el riesgo de lesiones. "Es necesario fortalecer las piernas y el core, así como trabajar la flexibilidad durante semanas previas a la temporada de esquí", aconseja el Dr. Elgeadi. La prevención comienza mucho antes de calzarse las botas.

Otras de las claves para evitar lesiones a la hora de practicar esquí es realizar un calentamiento adecuado antes de cada jornada. También, es fundamental utilizar un equipo apropiado y en buen estado, adaptar la intensidad a nuestro nivel de experiencia y prestar atención a las condiciones de la pista y el clima, evitando riesgos innecesarios. Asimismo, es importante mantenerse hidratado, aunque el entorno sea realmente frío o no se tenga sed, ya que el esfuerzo es grande.

“Es vital ser consciente de los propios límites, ya que la mayoría de las lesiones se producen al final del día, cuando el cansancio acumulado disminuye los reflejos y la técnica para esquiar", señala el Dr. Elgeadi. Todo esto ayudará a disfrutar del esquí con mayor seguridad y a reducir significativamente la probabilidad de sufrir lesiones.

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