Hemos dejado atrás dos meses de aplausos sanitarios y de buenos actos y ahora aparece la cara amarga de la pandemia: las caceroladas al Gobierno, que en su mayoría no están ni permitidas ni guardan la distancia de seguridad.
El Sr. Monedero califica de “gilipollas”, “golpistas”, “pijos”, “indecentes”, “descerebrados” y “hemofílicos” a los madrileños que protestan en contra de la gestión del Gobierno durante la pandemia por la COVID-19.