El terremoto que ha afectado a Venezuela ha provocado una grave crisis humanitaria, con más de 1.400 fallecidos y miles de heridos. La zona más golpeada es La Guaira, donde numerosos edificios e infraestructuras han quedado destruidos o muy dañados.
El martes 9 de diciembre de 2025, un terremoto de gran magnitud sacudió el norte de Japón, especialmente las prefecturas de Hokkaido y Aomori, y activó la alerta por tsunami.
Una investigación liderada por la Universidad de Stanford reveló que los terremotos en las profundidades del Océano Antártico pueden provocar enormes floraciones de fitoplancton en la superficie.
Es posible que los animales pueden reaccionar segundos antes de un terremoto, detectando señales físicas muy tempranas, como las ondas sísmicas iniciales, y reaccionen segundos antes del temblor.
Un terremoto de magnitud 8,8 frente a la península de Kamchatka, Rusia, generó alertas de tsunami en varios países del Océano Pacífico, incluyendo Japón, Hawái, Alaska, Canadá y América Latina.