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La acampada en Sol dificulta la movilidad de las personas con discapacidad

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acampada en Sol

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La Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de la Comunidad de Madrid (FAMMA Cocemfe Madrid) ha trasladado formalmente a la Delegación del Gobierno en Madrid una serie de quejas institucionales y vecinales. Dichas reclamaciones hacen referencia directa a los graves problemas de movilidad y accesibilidad que viene generando la acampada en Sol, instalada en el emblemático espacio céntrico de la capital desde el pasado 26 de septiembre. La ocupación continuada de la vía pública ha encendido las alarmas de las entidades sociales, que observan cómo la acumulación de casetas, enseres e infraestructuras improvisadas limita de forma severa la autonomía de tránsito en el corazón neurálgico madrileño.

Los testimonios recabados por la federación inciden especialmente en las severas complicaciones que afrontan a diario las personas usuarias de sillas de ruedas, aquellas que presentan movilidad reducida o quienes cuentan con algún tipo de discapacidad sensorial o cognitiva al intentar desplazarse por las zonas ocupadas. La estrechez de los pasos resultantes y la presencia imprevista de obstáculos físicos sobre el pavimento han alterado significativamente los itinerarios peatonales habituales. Como consecuencia directa de la concentración, transitar de un extremo a otro de la plaza se ha convertido en un laberinto diario para los colectivos más vulnerables.

Barreras urbanas y derechos fundamentales: el impacto de la acampada en Sol

Desde la organización representativa han subrayado con firmeza que, «con independencia del legítimo ejercicio de los derechos de reunión, manifestación y libertad de expresión, las administraciones competentes deben garantizar de forma simultánea el derecho inalienable de las personas con discapacidad a desplazarse por el espacio público en condiciones plenas de seguridad, autonomía, accesibilidad universal y no discriminación». En este sentido, la entidad enfatiza que la defensa de una causa social o política no debe repercutir negativamente en los derechos de ciudadanía de otros colectivos vulnerables. La saturación de elementos urbanos ligada a la prolongada acampada en Sol amenaza con consolidar una barrera física de gran magnitud en pleno centro histórico.

Por esta razón, la federación ha puesto formalmente los hechos en conocimiento de la Delegación del Gobierno en Madrid, solicitando de forma urgente que se adopten «las medidas administrativas y de ordenación que resulten necesarias para garantizar en todo momento la existencia de itinerarios peatonales accesibles, continuos, suficientemente amplios, seguros y completamente libres de cualquier tipo de obstáculo». Se busca con ello evitar situaciones de riesgo o bloqueos en la evacuación y marcha diaria de los peatones.

Asimismo, FAMMA recuerda de manera tajante que la accesibilidad universal bajo ningún concepto puede quedar relegada a un segundo plano cuando se desarrollan concentraciones masivas, manifestaciones, actos públicos o cualquier otra utilización extraordinaria del espacio urbano común. «La organización, planificación y supervisión de estos eventos multitudinarios debe contemplar desde el principio las necesidades específicas de las personas con discapacidad, garantizando que ninguna persona vea impedida o seriamente dificultada su libertad de movimiento», han enfatizado los portavoces de la entidad a través de un comunicado oficial emitido a los medios.

Propuestas de intervención y corredores de paso seguro para la ciudadanía

Ante la persistencia de esta problemática en la vía pública, FAMMA ha solicitado de forma expresa que las autoridades competentes realicen un análisis pormenorizado de la situación existente en la plaza y en sus calles aledañas. En caso de constatarse de forma fehaciente la presencia de barreras físicas, la federación exige la implantación inmediata de corredores accesibles y delimitados. Estas vías de paso rápido deben asegurar un ancho suficiente para el cruce de dos sillas de ruedas y contar con una superficie regular que amortigüe los inconvenientes derivados de la masiva acampada en Sol.

Por otro lado, la entidad considera de vital importancia que los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, así como el personal de organización desplegado en el entorno, cuenten con la formación adecuada respecto a los itinerarios de paso prioritario. Estos efectivos deben estar capacitados para prestar asistencia e información de manera ágil cuando un ciudadano con movilidad reducida encuentre impedimentos en su camino. La presencia del campamento no debe traducirse en un aislamiento o en la obligación de realizar grandes desvíos para completar trayectos urbanos habituales.

El malestar ocasionado por las tiendas instaladas evidencia la urgencia de compatibilizar las reivindicaciones sociales con la normativa en materia de diseño para todos. Mientras la acampada en Sol mantenga su estructura sobre la plaza, la exigencia de pasillos de seguridad libres de bultos se mantendrá como una prioridad para las entidades de la discapacidad. Las personas con movilidad reducida no pueden ver condicionado su día a día por la falta de previsión en la gestión de la vía pública.

En definitiva, la intervención coordinada entre el Ayuntamiento de Madrid y la Delegación del Gobierno resulta imprescindible para restaurar la normalidad funcional en la zona. La coexistencia pacífica entre el derecho a la protesta y el derecho a la movilidad accesible constituye el eje central de las demandas formuladas por FAMMA. Si la acampada en Sol continúa extendiéndose en el tiempo, las instituciones deberán velar de forma escrupulosa para que la vía pública siga perteneciendo a todos los ciudadanos sin excepción. Garantizar que la acampada en Sol no degenere en una fuente permanente de exclusión urbana representa hoy el principal desafío para las autoridades locales de la capital.

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