Y es que, los alimentos con calorías negativas, aunque tengan muy pocas calorías, no ayudan a perder peso. Lo más eficaz para conseguirlo es llevar una vida saludable, una alimentación sana y hacer ejercicio.
Esta organización empezó repartiendo comida en Haití a causa del trágico terremoto de 2010 y no ha cesado de llevar alimentos a los lugares donde más lo necesitan.
Desperdiciar alimentos es una acción de pura ética y moral, por lo que se debe tener en cuenta las consecuencias que esta acción provocará en cuanto a la pobreza mundial y en el medio ambiente.