Las vacaciones de verano suponen un reto para muchas familias de personas con trastornos del neurodesarrollo debido a la pérdida temporal de apoyos educativos y terapéuticos.
El CSIC ha desarrollado un robot social con capacidad para interactuar y adaptarse a las emociones de las personas con el objetivo de apoyar las terapias de menores con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Pau Brunet, niño de 12 años con TEA grado 1 y divulgador del autismo, explica cómo preparar un viaje familiar teniendo en cuenta las necesidades de una persona autista.
Evaluar problemas visuales en niños con TEA es un desafío clínico y cuáles son las señales de alerta que los padres y educadores deben vigilar en 2026.