Casi una década después del éxodo masivo de 2017, la crisis rohinyá en Bangladés enfrenta su momento más crítico debido a los recortes en la financiación humanitaria.
Un estudio internacional reveló que el delta del Ganges-Brahmaputra-Meghna en Bangladesh está sufriendo un aumento progresivo de la salinidad en sus aguas debido al ascenso del nivel del mar.
Unicef denunció este viernes la situación en la que están 3,5 millones de niños en Bangladesh sin acceso a agua potable o alimentos, y muchos de ellos separados de sus familias, tras las recientes crecidas de agua.