El calor extremo se ha convertido en una grave amenaza global que afecta a la agricultura, la salud y la seguridad alimentaria de más de mil millones de personas.
Un informe de la Organización Meteorológica Mundial alerta de una grave crisis climática en América Latina y el Caribe, con unas 13.000 muertes anuales asociadas al calor extremo.
El aumento de las temperaturas y la escasez de agua agravarán los riesgos en las próximas décadas. Un estudio advierte que casi un tercio de la población mundial podría estar expuesta de forma frecuente a episodios de calor extremo y sequía a finales de siglo.
El informe europeo alerta de un fuerte aumento de muertes y riesgos por calor extremo. El cambio climático agrava la salud, la desigualdad y enfermedades, aunque crecen las energías renovables.
El aumento de las temperaturas globales dificultará el ejercicio al aire libre, provocando un incremento del sedentarismo y enfermedades cardiovasculares en las próximas décadas.
El aumento de las temperaturas debido al cambio climático podría reducir significativamente la actividad física a nivel mundial. Un estudio internacional advierte que el calor extremo fomentará el sedentarismo.