Los médicos alertan del riesgo del cannabis en adolescentes, que puede triplicar los problemas de salud mental

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El cannabis afecta a la salud mental de los adolescentes

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El consumo de cannabis durante la adolescencia preocupa cada vez más a los especialistas por sus posibles efectos sobre un cerebro que todavía está en desarrollo. Una investigación reciente apunta a un riesgo hasta tres veces mayor de desarrollar trastornos mentales entre los menores con problemas relacionados con esta sustancia frente a quienes consumen otras drogas.

El cannabis afecta gravemente a los adolescentes

El cannabis sigue siendo una de las sustancias ilegales más consumidas en España y preocupa especialmente cuando el contacto con ella se produce durante la adolescencia. La edad de inicio ronda los 14 años, una etapa en la que el organismo aún está en desarrollo. Aunque los datos apuntan a un descenso del consumo entre los jóvenes en los últimos años, los especialistas recuerdan que eso no significa que sus riesgos hayan desaparecido.

Uno de los principales problemas es la percepción de que se trata de una sustancia poco peligrosa por proceder de una planta. Esta idea puede hacer que algunos adolescentes resten importancia a sus efectos y consideren que fumar ocasionalmente no tiene consecuencias. Sin embargo, los expertos insisten en que el origen natural de una sustancia no determina que sea inocua.

Un cerebro todavía en desarrollo

La adolescencia es un periodo marcado por cambios físicos, emocionales y sociales. También es una etapa fundamental para la maduración cerebral, un proceso que continúa después de los 20 años. Por eso, el consumo de cannabis puede tener un impacto especialmente relevante en los menores.

Entre sus posibles efectos se encuentran dificultades para mantener la atención, concentrarse y rendir adecuadamente en los estudios. También puede afectar a la memoria y favorecer alteraciones emocionales. Estos problemas pueden pasar desapercibidos al principio, cuando se atribuyen a los cambios propios de la edad.

A ello se suma la preocupación por la salud mental. Una investigación publicada en The American Journal of Psychiatry señala que los menores de 17 años con un trastorno por consumo de esta sustancia presentan un riesgo notablemente mayor de desarrollar otro trastorno mental que quienes consumen alcohol u otras sustancias.

Mayor riesgo de episodios psicóticos

Los especialistas destacan además la relación de esta sustancia y los episodios psicóticos. El cannabis presenta propiedades psicotizantes que pueden resultar especialmente relevantes en personas con determinados factores de vulnerabilidad. El riesgo del cannabis no es igual para todos y puede aumentar cuando existe una predisposición genética relacionada con las adicciones o con trastornos psiquiátricos.

El contenido de THC asociado al cannabis también desempeña un papel importante. Las variedades con concentraciones elevadas pueden incrementar la posibilidad de sufrir alteraciones de la percepción y episodios psicóticos. En adolescentes con una vulnerabilidad mayor, incluso cantidades más bajas podrían actuar como desencadenante.

Una prevención basada en información

Otro de los mensajes de los profesionales es que la prevención debe comenzar con información clara. Hablar de los riesgos no significa ignorar que el consumo ha bajado entre algunos adolescentes, sino explicar por qué la edad de inicio y la frecuencia pueden marcar una diferencia importante.

La evidencia disponible invita a no banalizar el consumo durante la adolescencia. Por eso, informar a los jóvenes, a las familias y al entorno educativo puede ayudar a detectar señales de riesgo y favorecer que quienes necesiten apoyo lo reciban cuanto antes.

Más allá de los mitos, conocer los posibles efectos sobre un cerebro todavía inmaduro es una herramienta esencial para tomar decisiones mejor informadas.

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