El informe de Acnur revela que tres de cada cuatro personas refugiadas o desplazadas por conflictos viven en países expuestos a riesgos climáticos extremos.
Los niños migrantes y refugiados se encuentran muy vulnerables en su camino hacia Europa, y en muchos caso también a través de ella. Más de la mitad ha sufrido abusos y violencia.