Estas pruebas permiten detectar la presencia de anticuerpos en la sangre de los pacientes con una elevada sensibilidad, es decir, a los verdaderos positivos.
A pesar de los datos alentadores de la vacuna experimental, hay que ser cautelosos, pues los resultados preliminares, aunque sean prometedores, no garantizan su eficacia ni su seguridad.
De esta forma se pueden colocar los productos de hidrógeno y oxígeno en tanques separados e incorporar otro módulo como una celda de combustible para convertir esos combustibles nuevamente en electricidad.
Los 15 ensayos clínicos de los 51 autorizados hasta el momento por la Aemps en los que participa el Grupo Quirónsalud suponen cerca del 30% de las iniciativas puestas en marcha a nivel nacional.