El poder en la industria audiovisual española está en las oficinas de ejecutivos y productores, no en los rodajes. Las mujeres siguen siendo minoría en los cargos más altos.
En los años 80, actores españoles como Fernando Rey, Sara Montiel, Ángela Molina y Antonio Banderas lograron éxito en Hollywood, abriendo el camino para futuras estrellas y cambiando la percepción del cine español.