El informe del Fondo Mundial para la Naturaleza ‘Una trampa de plástico. Liberando de plástico el Mediterráneo’, publicado en 2018, señaló que la contaminación del mar Mediterráneo aumenta un 40 % durante el verano debido a los vertidos que generan los turistas.
Aunque la conciencia sobre la reducción de plásticos de un solo uso está aumentando, los microplásticos, que pasan inadvertidos en la rutina diaria, tienen un impacto significativo en el medio ambiente y la salud humana.
Un estudio realizado revela que el polvo recolectado de los sistemas de filtración de aire en la Estación Espacial Internacional (ISS) contiene niveles más altos de contaminación química potencialmente dañina que el polvo terrestre.
La costa de California ha sido testigo de un número sin precedentes de animales marinos intoxicados que mueren en las orillas debido a un brote de ácido domoico, una neurotoxina presente en algas que consumen los peces alimento de estas especies afectadas.