La puntuación de España en el índice de corrupción se coloca por detrás de países como Bélgica, Estonia, Irlanda o Francia. Evidencia un problema grave que debe poner en alerta a la ciudadanía española.
El rey Juan Carlos I exigía “ejemplaridad” a las personas con responsabilidad pública durante el tiempo que ocupó la corona. En su reinado, pidió sancionar públicamente las acciones censurables.