La crianza en tiempos de incertidumbre: cómo la economía redefine la maternidad y paternidad en España

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La crianza, misión imposible por la economía actual y la incertidumbre

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La presión económica está transformando la manera en que las familias españolas afrontan la crianza de sus hijos. Según el V Observatorio Cofidis de Economía, Sostenibilidad y Nuevas Tendencias de los Hogares Españoles, publicado este miércoles, más de un tercio de los hogares con menores de 18 años ha tenido que recortar gastos relacionados con la crianza por motivos puramente económicos.

Los datos del estudio son reveladores: el 83 % de los hogares con hijos considera que el coste de criarlos ha aumentado en el último año. De este porcentaje, casi la mitad (46,4 %) afirma que la subida ha sido considerable, mientras que un 36,6 % señala que el incremento ha sido moderado pero perceptible.

Esta percepción no es anecdótica. Se traduce en ajustes concretos en el presupuesto familiar que afectan directamente a la calidad de vida de los menores y a las decisiones de planificación familiar a largo plazo.

Dónde aprietan más las familias: el mapa de los recortes en la crianza

Los hogares españoles han priorizado lo esencial en la crianza y han recortado donde consideran que el impacto en el desarrollo de sus hijos es menor, aunque las consecuencias de estas decisiones pueden ser significativas.

Los ajustes más frecuentes se concentran en:

  • Ocio y tiempo libre: 62 % de las familias ha reducido este gasto
  • Ropa y calzado: 53,8 % ha recortado en vestimenta infantil
  • Actividades extraescolares: 48,5 % ha tenido que limitar estas opciones formativas
  • Celebraciones: 44,2 % ha ajustado gastos en cumpleaños y eventos familiares
  • Juguetes: 38,4 % ha reducido esta partida

En cambio, los recortes han sido menos intensos en áreas consideradas más básicas o indispensables, como el material escolar (10,7 %) o el transporte (9,3 %).

El estudio revela una paradoja significativa. Aunque el uso de determinados servicios asociados a la crianza es elevado entre los hogares españoles, una parte considerable de las familias encuentra barreras para acceder a ellos.

Los servicios más utilizados son:

  • Atención sanitaria privada: 80,4 % de los hogares con hijos
  • Actividades extraescolares: 77,6 %
  • Campamentos o vacaciones: 70,3 %

Sin embargo, entre quienes utilizan estos servicios, las dificultades de acceso son notables. Las mayores barreras se concentran en campamentos y vacaciones (45 %), seguidas de la atención sanitaria privada (37 %) y las actividades extraescolares (32,5 %).

La situación se complica aún más en servicios básicos como guarderías y comedores escolares, donde cerca de uno de cada cuatro usuarios encontró obstáculos. El impacto es desigual según el nivel socioeconómico: acceder a una guardería resulta difícil para el 34,4 % de las familias de clase baja, mientras que el acceso al comedor escolar presenta barreras para el 52,5 % de este mismo grupo.

La decisión de tener hijos: cuando la economía pesa más que el deseo

Más allá de los ajustes de consumo cotidiano, el análisis muestra que la presión económica está influyendo en decisiones de futuro de gran calado. El 32,3 % de los hogares reconoce haber pospuesto (11,8 %) o descartado (20,5 %) tener hijos por motivos económicos.

Esta renuncia a la maternidad o paternidad alcanza sus niveles más altos en los estratos socioeconómicos más vulnerables:

  • Clase media-baja: 30,9 %
  • Clase baja: 29,3 %
  • Clase alta: 9,9 %

La diferencia es abismal: las familias con menos recursos tienen casi tres veces más probabilidades de renunciar a tener hijos por razones económicas que aquellas de clase alta.

Entre quienes se plantearían ampliar la familia, el estudio identificó las medidas que considerarían "más decisivas" para hacer viable ese proyecto:

  1. Ayudas económicas directas por hijo: 23,3 %
  2. Mejores permisos de maternidad/paternidad y conciliación laboral: 22 %
  3. Acceso a una vivienda más asequible: 18,9 %

A pesar de estas preferencias, la realidad es que un 50,8 % de los hogares afirmó no plantearse tener más hijos, independientemente de las medidas que pudieran implementarse.

Un panorama que invita a la reflexión

Los datos del V Observatorio Cofidis dibujan un escenario donde la crianza se ha convertido en un lujo al que muchas familias no pueden acceder en las condiciones que desearían. La combinación de costes crecientes, barreras de acceso a servicios esenciales y la incertidumbre económica está redefiniendo no solo cómo se cría a los hijos, sino también cuántos hijos se deciden tener.

Este fenómeno tiene implicaciones que van más allá del ámbito individual y familiar. Cuando una parte significativa de la población pospone o descarta la crianza por razones económicas, las consecuencias demográficas y sociales a medio y largo plazo son inevitables.

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