El nuevo plan RSC de C&A incluye un compromiso para 2030 de reducir un 30% los gases de efecto invernadero producidos por la compañía, así como lograr que en 2025 el 100% de la electricidad utilizada por la compañía provenga de fuentes renovables.
Las empresas deberán dotar a sus trabajadores de los equipos necesarios para trabajar y “la negociación colectiva establecerá la forma de compensación de los gastos”.