En el mundo hay 224 millones de niños, niñas y adolescentes que sufren las consecuencias de crisis humanitarias, de los cuales 72 no tienen acceso a la educación y 127 no alcanzan el nivel mínimo en lectura o matemáticas.
En España, el gasto por estudiante es menor que el promedio de la OCDE. Además, un 17,2 % de los jóvenes españoles de 18 a 24 años son "ninis", por encima del promedio de la OCDE (14,7 %).
En Ucrania, la guerra y la pandemia han afectado gravemente la educación de los niños. Los ataques a las escuelas y la educación en línea no son suficientes.
Manos Unidas denunció que más de 763 millones de jóvenes y adultos mayores de 15 años de todo el mundo carecen de habilidades básicas de lectura y escritura y que ser analfabeto es un "obstáculo" para salir de la pobreza.
La controversia sobre cómo abordar rabietas y desobediencia en niños revive la educación positiva. Aunque promete evitar castigos, esto tiene peligros potenciales.
Suecia lideró digitalización en aulas pero revirtió por declive en habilidades de lectura. Otros países prohibieron móviles. En España, normativas varían; preocupan falta de formación y riesgos.