Agosto cierra con presión inflacionista y el euríbor en máximos bienales

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
La subida del euríbor se notará en las hipotecas variables

Lectura fácil

Agosto se despide con una noticia que ya se ha notado en el bolsillo y que seguirá haciéndose notar en septiembre: el euríbor, el índice de referencia de la mayoría de las hipotecas variables en España, ha cerrado el mes con una media del 2,954 %, su nivel más alto en dos años y a solo unas décimas del 3 %. Esta subida, de 8 centésimas respecto a julio, es el mayor incremento mensual registrado desde 2023 y anticipa un encarecimiento generalizado del crédito y de las cuotas hipotecarias.

La trayectoria durante agosto no ha sido lineal: el índice ha protagonizado un auténtico rally que lo ha llevado a superar de forma puntual la barrera psicológica del 3 % en varios días del mes. En concreto, el dato diario llegó a marcar el 3,003 % el 21 de agosto y volvió a tocar el 3,007 % el 26, según recuentos de medios especializados. A pesar de estos picos, la media mensual se ha quedado en el 2,954 %, confirmando una tendencia alcista sostenida desde febrero.

Por qué sube el euríbor: inflación y tipos del BCE

El movimiento del euríbor no es casual: refleja las expectativas de que el Banco Central Europeo (BCE) endurezca aún más su política monetaria para domar una inflación que ha vuelto a acelerarse durante el verano. Los mercados descuentan que la próxima reunión del BCE, prevista para la semana siguiente al cierre de agosto, traiga consigo una nueva subida de los tipos de interés oficiales. Esa anticipación es la que lo empuja al alza, porque los bancos ajustan el precio del dinero interbancario en función de lo que esperan que haga el regulador.

Para los hogares con hipoteca a tipo variable, el dato de agosto se traduce directamente en una cuota más alta en la próxima revisión. Según los cálculos citados por Patricia Suárez, presidenta de la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin), una hipoteca de 150.000 euros a 25 años con un diferencial de un punto sobre el euríbor verá aumentar su cuota mensual en unos 68 euros. En términos anuales, eso supone destinar alrededor de 800 euros más al pago de la hipoteca. Otras estimaciones, con plazos y diferenciales ligeramente distintos, sitúan el sobrecoste entre 70 y 79 euros al mes (entre 840 y 945 euros al año) para revisiones anuales, y en torno a 70 euros al mes para las semestrales.

Aunque el impacto es significativo, no afecta a todos los propietarios por igual. Cada vez hay más hipotecas a tipo fijo, lo que limita el número de familias expuestas directamente a las oscilaciones de este tipo de interés. Como recuerda Suárez, “muchísima gente tiene ahora la hipoteca a tipo fijo, de manera que esta subida afectaría a una pequeña parte de los hipotecados”. Sin embargo, quienes sí tienen cláusulas de revisión ligadas al tipo de interés notarán la subida en cuanto se actualice su tipo de interés, especialmente si su revisión es anual y coincide con los meses de mayor tensión en el índice.

Nuevas hipotecas y créditos: el encarecimiento del dinero fresco

Más allá de las hipotecas ya firmadas, la subida del euríbor tiene otra consecuencia menos visible pero igual de importante: encarece el dinero nuevo. Los bancos, al prestar, fijan sus tipos en función de las condiciones del mercado y de sus expectativas sobre él y los tipos del BCE. Con un índice rozando el 3 % y con previsiones de que siga subiendo, aunque “no de una manera abrupta”, según Suárez, los tipos de las nuevas hipotecas y créditos al consumo tenderán a ser más altos. Esto puede frenar la demanda de vivienda y de financiación, especialmente en un contexto de precios ya elevados y de incertidumbre económica.

Las previsiones apuntan a que seguirá al alza en los próximos meses, pero sin repetir los niveles extremos de hace tres años. Suárez señala que “esperamos que el euríbor siga subiendo pero no de una manera abrupta” y descarta que volvamos a ver el índice por encima del 4 %, como ocurrió en el pico de la crisis inflacionista anterior. En este escenario, el encarecimiento de las hipotecas variables será progresivo y contenido, pero suficiente para notar un mayor esfuerzo financiero en los hogares con revisiones próximas.

Contexto más amplio: carburantes, luz y vuelta al cole

La subida del euríbor no llega sola: forma parte de un agosto marcado por el encarecimiento de otros gastos esenciales. Los carburantes ya han registrado incrementos de precio, y se espera que la factura de la luz y los costes asociados a la vuelta al cole también reflejen esta presión inflacionista. En conjunto, estos factores configuran una “cuesta de septiembre” más pronunciada, en la que las familias deberán ajustar sus presupuestos para hacer frente a un mayor gasto en energía, educación y financiación hipotecaria.

En este contexto, el dato del euríbor de agosto actúa como un termómetro de la tensión de precios en la economía: un indicador que, aunque técnico, tiene un impacto directo y tangible en la vida cotidiana de millones de hogares.

Añadir nuevo comentario