El aumento de perros y gatos en Europa ha afectado de manera significativa a la fauna silvestre. Los animales que se pasean libres o son abandonados pueden depredar especies y alterar los ecosistemas urbanos y naturales.
El proyecto Bosques Sinérgicos, apoyado por la Fundación Biodiversidad, instala más de 300 refugios para fauna en los bosques de Castilla-La Mancha y Extremadura.
La Plataforma SOS Tendidos Eléctricos ha solicitado al Ministerio para la Transición Ecológica que refuerce el borrador del nuevo real decreto sobre tendidos eléctricos, para proteger de forma más efectiva a las aves frente a la electrocución y colisión.
La deforestación en la cuenca del Congo ha provocado la pérdida de millones de hectáreas de bosque, alterando el ecosistema y aumentando los encuentros entre humanos y fauna salvaje.
Los ecosistemas de agua dulce, que ocupan menos del 1 % de la Tierra, son hogar de muchas especies, pero el 24 % de ellas está en peligro debido a amenazas como la contaminación y las presas.