Lectura fácil
El aumento de las temperaturas y las sequías está alargando las temporadas de fuego en Europa. Las empresas del sector alertan de que cada vez se necesitan más aviones y pilotos para hacer frente a emergencias que son más frecuentes, intensas y difíciles de combatir.
Europa se prepara para temporadas de fuego cada vez más largas
Europa afronta un nuevo desafío en la lucha contra los grandes incendios forestales. El aumento de las temperaturas y los periodos de sequía están provocando que las campañas para combatir el fuego duren más tiempo que hace unos años.
Esta situación preocupa a las empresas de emergencias aéreas, que advierten de que cada vez es más difícil disponer de suficientes aviones y pilotos para hacer frente a todas las necesidades.
Una de las compañías que ha alertado sobre este problema es Avincis, una de las mayores empresas europeas dedicadas a los servicios aéreos de emergencia. Sus responsables aseguran que las temporadas de riesgo ya no se limitan únicamente a los meses de verano. En muchos lugares, las operaciones comienzan en primavera y se prolongan hasta bien entrado el otoño.
Este cambio ha provocado que las aeronaves tengan que permanecer más tiempo en las mismas zonas. Antes era habitual trasladar aviones y helicópteros de un país a otro según avanzaba la temporada. Ahora, al existir episodios de fuego durante más meses, resulta más complicado mover esos recursos de una región a otra.
Más trabajo para los medios aéreos en los incendios
Durante los últimos años se ha producido un aumento de las intervenciones relacionadas con los incendios. Los equipos aéreos acumulan más horas de vuelo y participan en un mayor número de operaciones para apoyar a las brigadas terrestres.
La situación se ha hecho especialmente visible en países como España y Francia, donde varios grandes fuegos han obligado a evacuar a miles de personas y han afectado a extensas zonas naturales. Estos episodios han puesto de manifiesto la importancia de contar con medios suficientes para actuar con rapidez.
Las compañías del sector consideran que esta tendencia continuará en los próximos años. Por ello, creen que los gobiernos tendrán que reforzar sus inversiones para disponer de más recursos destinados a la extinción de los incendios y a la protección de la población.
Nuevos aviones para reforzar la capacidad de respuesta
Para mejorar la capacidad de actuación, varios países europeos han impulsado la compra de nuevas aeronaves especializadas. Entre ellas destacan los aviones anfibios, capaces de recoger agua directamente de embalses, lagos o zonas costeras para descargarla sobre las llamas.
Sin embargo, la incorporación de estos aparatos requiere tiempo. Los procesos de fabricación son largos y algunas entregas no llegarán hasta dentro de varios años. Por este motivo, muchos expertos consideran que el aumento de la flota no resolverá por sí solo todos los problemas relacionados con los incendios forestales.
Falta de pilotos especializados
Además de la necesidad de más aviones, existe otra preocupación importante: la escasez de pilotos. Las empresas aseguran que cada vez resulta más complicado encontrar profesionales preparados para realizar este tipo de misiones.
Algunos responsables del sector creen que sería necesario facilitar la incorporación de pilotos con experiencia procedentes de otros países o del ámbito militar. Según explican, esto ayudaría a cubrir la creciente demanda de personal para actuar en grandes incendios.
Por su parte, las autoridades europeas defienden que los requisitos actuales garantizan la seguridad de las operaciones. Consideran que cualquier profesional debe demostrar que cumple los estándares exigidos antes de participar en trabajos tan complejos.
Mientras continúa este debate, una cosa parece clara: Europa tendrá que adaptarse a un escenario en el que los incendios serán más frecuentes y durarán más tiempo. Para afrontar este reto será necesario contar con más medios, más personal y una mejor planificación frente a problemas del futuro.
Añadir nuevo comentario