Una investigación reciente muestra un aumento de avistamientos de ballenas azules antárticas y rorcuales comunes en el Atlántico sudoriental, especialmente desde 2012.
Un estudio internacional ha detectado por primera vez el morbillivirus de cetáceo en ballenas del norte de Noruega, por encima del Círculo Polar Ártico.
Las ballenas tienen un canto que puede ser tan eficiente -y, en algunos casos, incluso más- que la comunicación humana y supone un comportamiento complejo que se transmite culturalmente, como ocurre con el lenguaje humano.