El rorcual común vuelve al Atlántico gallego: la tecnología ayuda a estudiar su recuperación

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Rorcuales fotografiafos por un dron del IEO

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Los grandes cetáceos vuelven poco a poco a ocupar un espacio que durante décadas estuvo marcado por la ausencia. El rorcual común, considerado el segundo animal más grande del planeta después de la ballena azul, está protagonizando una recuperación progresiva en la plataforma continental gallega, un fenómeno que los científicos relacionan con el fin de la intensa presión a la que fue sometida la especie durante el siglo XX.

La aprobación de la moratoria internacional de la caza ballenera en 1985 supuso un punto de inflexión para numerosas poblaciones de cetáceos. Desde entonces, los avistamientos de rorcuales comunes en aguas del Atlántico gallego han experimentado un incremento durante las últimas décadas, convirtiéndose en un importante objeto de estudio para la comunidad científica.

El regreso de estos animales a las aguas gallegas se ha situado como una de las principales líneas de investigación del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), que trabaja para conocer mejor la evolución de la especie, sus movimientos y las condiciones que favorecen su presencia en esta zona del océano.

El grupo MegaMAR apuesta por nuevas formas de investigar a los cetáceos

Desde el Centro Oceanográfico de Vigo, el grupo MegaMAR está desarrollando nuevas estrategias para estudiar y conservar los mamíferos marinos mediante métodos que reducen al mínimo la interacción con los animales. La investigación se desarrolla dentro del proyecto ‘Emphatic’, una iniciativa que combina las técnicas tradicionales de seguimiento con herramientas tecnológicas avanzadas.

El objetivo de este trabajo es obtener información científica de gran valor sin provocar alteraciones en el comportamiento de los cetáceos. Para ello, los investigadores utilizan sistemas como drones especializados y análisis de ADN ambiental recogido directamente en muestras de agua.

Estas nuevas técnicas permiten avanzar hacia una vigilancia más precisa de las poblaciones marinas. Según el IEO, la investigación actual ya no se limita únicamente a localizar ejemplares, sino que busca conocer aspectos más profundos como su estado físico, su salud o la relación entre distintas poblaciones.

Los drones permiten estudiar al rorcual común sin molestarlos

Una de las herramientas más destacadas en este proceso son los drones, que ofrecen imágenes aéreas de alta resolución de los animales en su entorno natural. Gracias a estas capturas, los científicos pueden realizar mediciones corporales detalladas, calcular la condición física de los ejemplares y estudiar posibles diferencias morfológicas entre individuos.

La información obtenida mediante estas plataformas ayuda a comprender mejor la situación del rorcual común que frecuentan las aguas gallegas. Además, los drones permiten recoger de forma directa y no invasiva el aire que los cetáceos expulsan al respirar, conocido como “soplo”.

Ese material biológico ofrece una nueva vía para investigar el microbioma respiratorio de los animales y obtener datos relacionados con su estado de salud. Todo ello se consigue sin necesidad de capturas ni intervenciones que puedan generar estrés o modificar la conducta natural de los ejemplares.

Junto al trabajo con drones, el equipo del IEO-CSIC incorpora otra herramienta innovadora: el análisis de ADN ambiental. Esta técnica permite identificar rastros genéticos que los animales, como el rorcual común, dejan en el medio marino a través de pequeñas muestras de agua.

El estudio de este material genético facilita la detección de diferentes especies y aporta información sobre la distribución y la conexión entre poblaciones. De esta manera, los investigadores pueden conocer mejor la biodiversidad de una zona sin tener que intervenir directamente sobre los animales.

Esta metodología supone un avance importante para la conservación marina, ya que permite realizar seguimientos más amplios y continuados de las especies presentes en el océano.

Las campañas RorquGAL continuarán en 2026

Para estudiar la recuperación del rorcual común en Galicia, el Instituto Español de Oceanografía consolidó durante los últimos tres años la serie de campañas científicas RorquGAL. Estas expediciones han permitido recopilar datos sobre la presencia y evolución de estos grandes cetáceos en aguas gallegas.

El programa tendrá continuidad con una nueva campaña prevista para septiembre de 2026, con la intención de seguir ampliando el conocimiento sobre la especie y su relación con el ecosistema marino gallego.

Además del rorcual común, el grupo MegaMAR mantiene la vigilancia sobre distintas especies de delfínidos que habitan al oeste de las Rías Baixas. Esta zona destaca por su elevada productividad marina y constituye un área especialmente importante para numerosos mamíferos marinos.

Dos documentales muestran la riqueza del Atlántico gallego

El trabajo científico del IEO-CSIC también ha quedado reflejado en dos minidocumentales realizados por el documentalista submarino vigués José Irisarri. Las producciones, tituladas ‘El regreso de los gigantes: rorcuales en el Atlántico gallego’ y ‘El océano de los delfines: al oeste de las Rías Baixas’, acercan al público la labor del grupo MegaMAR y la importancia ecológica de estas aguas.

Ambas piezas muestran el trabajo de campo de los investigadores y la riqueza natural del océano gallego, destacando la presencia de grandes cetáceos y otras especies que forman parte de este ecosistema.

La investigación desarrollada por MegaMAR refleja cómo la tecnología está transformando la manera de estudiar a los animales marinos como a la especie del rorcual común. Los científicos cuentan ahora con herramientas que permiten ir más allá del simple avistamiento: pueden analizar la condición corporal de los ejemplares, investigar su salud y detectar su presencia mediante las huellas genéticas que permanecen en el agua.

El proyecto ‘Emphatic’ cuenta con financiación de la convocatoria conjunta BiodivMon 2022-2023 de Biodiversa+, con apoyo de la Comisión Europea, la Fundación Biodiversidad, la Fundación para la Ciencia y la Tecnología de Portugal, la Agencia Nacional de Investigación de Francia y el Ministerio de Universidades e Investigación de Italia. Su desarrollo refuerza la investigación internacional destinada a comprender y proteger la biodiversidad marina.

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