En los próximos 20 años, los tres glaciares montañosos más importantes de África podrían desaparecer debido al cambio climático inducido por el hombre.
Los océanos y mares son fundamentales para regular el clima gracias a las reducciones de dióxido de carbono de la atmósfera. Se trata de una nueva vía, fuera de las ya conocidas, indispensable para luchar contra el cambio climático.
Un nuevo análisis del Programa Mundial de Alimentos destaca que, si la temperatura mundial supera el aumento medio de 2ºC, unos 189 millones de personas adicionales terminarán sufriendo hambre.
El estudio cuenta con la primera estimación directa de la distribución global jamás realizada en una especie salvaje. A través de las imágenes satélites de alta resolución afirmaron que unas 202.000 focas hembra viven en el continente helado.
El calentamiento de las aguas oceánicas ha provocado un descenso del brillo de la Tierra, pues son menos las nubes brillantes que reflejan la luz solar hacia el espacio.