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Las emisiones de CO2 de la aviación en Europa han vuelto a superar los niveles previos a la pandemia, impulsadas por el aumento del tráfico aéreo y el crecimiento de las aerolíneas de bajo coste. España también registra un incremento significativo, según un informe que alerta del impacto climático del sector.
Aumento de la contaminación aérea de emisiones de CO2 en Europa
El sector de la aviación en Europa ha vuelto a niveles muy altos de impacto ambiental tras la recuperación de la pandemia. Durante el último año, los vuelos con salida desde aeropuertos europeos generaron alrededor de 195 millones de toneladas de emisiones de CO2.
Esta cifra representa un incremento del 2 % respecto a 2019, lo que confirma que no solo se ha recuperado el tráfico aéreo, sino que también ha aumentado su impacto climático.
Este crecimiento muestra una tendencia clara: a medida que se reactivan los viajes internacionales y el turismo, también aumentan las emisiones de carbono asociadas al transporte aéreo. La aviación vuelve a situarse como uno de los sectores con mayor presión ambiental dentro del continente.
Situación en España y evolución reciente
En el caso de España, el aumento es aún más evidente. Las emisiones procedentes de vuelos con salida desde aeropuertos españoles alcanzaron los 24,5 millones de toneladas en 2025. Esto supone un 5 % más que en 2024 y un 11 % por encima de los niveles registrados antes de la pandemia.
El crecimiento del tráfico turístico, la recuperación de rutas internacionales y la alta demanda de vuelos han contribuido a este aumento. España se mantiene como uno de los países con mayor volumen de conexiones aéreas en Europa, lo que también se refleja en su nivel de contaminación atmosférica relacionada con la aviación.
Papel de las aerolíneas y diferencias del sector
Según el informe de Transport & Environment (T&E), las emisiones de CO2 están impulsadas principalmente por las aerolíneas de bajo coste, que han experimentado un crecimiento muy fuerte en los últimos años. Estas compañías han aumentado su número de vuelos y su presencia en el mercado europeo.
Ryanair es el caso más destacado, con un incremento del 50 % respecto a 2019. Sus emisiones alcanzan 16,6 millones de toneladas en vuelos con salida desde Europa, lo que la convierte en la aerolínea más contaminante del continente. Este volumen es comparable al impacto ambiental anual de un país de tamaño medio.
Por otro lado, las aerolíneas tradicionales con grandes redes internacionales han tenido una recuperación más lenta. Sus niveles de actividad aún no han alcanzado los registros anteriores a la pandemia, especialmente en el tráfico intercontinental, lo que ha moderado su contribución al aumento global.
Impacto de las rutas y desigualdades en la regulación
Una parte importante de las emisiones de CO2 proviene de los vuelos de larga distancia, que conectan Europa con América, Asia y otras regiones. Estas rutas son las más contaminantes, pero en muchos casos no están completamente incluidas en los sistemas de tarificación del carbono.
Esto genera una situación desigual, donde no todas las emisiones tienen el mismo coste ambiental para las aerolíneas. Las rutas intercontinentales concentran una gran parte del problema, pero siguen estando parcialmente exentas de regulación.
En España, las principales aerolíneas como Iberia, Vueling, Air Europa y EasyJet concentran gran parte de las emisiones de CO2 del sector. Más de la mitad de estas emisiones no están plenamente cubiertas por el sistema europeo de comercio de derechos de emisión.
El informe destaca que la principal causa del aumento de las emisiones de CO2 es la dependencia del sector aéreo de los combustibles fósiles. Aunque existen medidas climáticas y regulaciones, su efecto aún es limitado frente al crecimiento constante del tráfico aéreo.
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