Una investigación del CSIC revela que las bacterias con mayor capacidad de adhesión no provocan infecciones más graves, sino que su propia “pegajosidad” limita su expansión por el organismo, reduciendo su peligrosidad.
En verano, playas y piscinas presentan riesgos de infecciones. El Cgcof recomienda higiene personal, ducharse antes del baño, no orinar en el agua y mantener instalaciones adecuadas.