Los problemas de inflación han dado lugar a la minimización de los convenios, y con ello, al pobre incremento salarial. Esta situación termina por afectar a los bolsillos de todos los trabajadores.
La inflación sigue aumentando y el mes de febrero experimenta una subida del 7,4 % en productos como las bebidas no alcohólicas, carburantes y combustibles. Además, la guerra en Ucrania ha provocado un empeoramiento en las cifras.