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El Consejo de Ministros aprobó el pasado martes el proyecto de la ley antitabaco, un texto normativo que será remitido a las Cortes Generales para iniciar su tramitación parlamentaria en el Congreso de los Diputados y el Senado. Si las Cámaras dan luz verde a esta legislación, cambiarán por completo las dinámicas de negocio del sector del ocio así como los hábitos de consumo y las costumbres sociales de la ciudadanía española.
La medida principal del documento contempla la prohibición de fumar en las terrazas de bares, restaurantes y otros establecimientos de restauración. Tampoco se podrá fumar en playas, piscinas, instalaciones deportivas, conciertos y otros eventos al aire libre, independientemente del recinto, ni en los accesos e inmediaciones de centros educativos o sanitarios de la comunidad. La reforma supone un paso más tras la ley de 2005 —que vetó el humo en el trabajo y parte de la hostelería— y la de 2010, que lo extendió a todos los espacios públicos cerrados.
Impacto singular en Andalucía y fuerte preocupación en el sector hostelero
En la comunidad autónoma de Andalucía, la medida tendrá aún más efecto dada la importancia del clima, la cultura del tapeo al aire libre y el enorme peso del sector hostelero y turístico en la región. Los hosteleros están totalmente en contra de la ley antitabaco e insisten con firmeza en que la iniciativa tendrá una eficacia sumamente limitada, ya que podría desplazar los encuentros con fumadores a espacios cerrados como los domicilios particulares, lo que aumentaría de forma considerable la exposición involuntaria al humo ambiental. Así lo aseguran desde la Federación de Hostelería de España, entidad que agrupa también a la asociación provincial andaluza.
Oposición frontal de la hostelería ante el impacto de la ley antitabaco
«Es desproporcionado», asegura Javier Frutos, presidente de la Federación de Hostelería de Andalucía y vicepresidente de la federación nacional. La región es la que más establecimientos hosteleros posee a nivel nacional. Según datos del Anuario de Hostelería de 2025, elaborado a partir de métricas del Instituto Nacional de Estadística (INE), en el territorio andaluz hay 56.687 establecimientos, que generan una facturación superior a los 22.000 millones de euros, aportando casi un 6 % al Producto Interior Bruto (PIB) de la economía regional. De ellos, 49.735 locales corresponden a bares y restaurantes y el resto, 6.952, son destinados al alojamiento.
Aunque no hay cifras precisas sobre la infraestructura de los locales, desde Hostelería de España calculan que entre un 60% y un 70% de los bares y restaurantes en Andalucía tienen terraza y se verán directamente perjudicados por el paquete de restricciones que contempla la ley antitabaco impulsada por el Ministerio de Sanidad. La prohibición de fumar, aseguran los hosteleros, terminará trasladando el consumo a los alrededores de los veladores, donde no hay lugares habilitados para los residuos, con el consiguiente perjuicio para el entorno urbano y los vecinos. Recuerdan, además, que actualmente existe una buena convivencia entre fumadores y no fumadores. Desde el sector lamentan que la normativa tampoco distingue según el tamaño de las terrazas, un factor técnico relevante que debería haber sido tenido en cuenta.
Efectos sobre el turismo y valoración del sector de los estanqueros
Además, Javier Frutos añade otro problema de carácter operativo para los profesionales: los trabajadores de la hostelería se verán obligados a llamar la atención a los turistas extranjeros que desconozcan la normativa. La asociación de hosteleros alerta del impacto negativo para el turismo y la imagen internacional del país, ya que España se convertiría en una marcada excepción dentro del panorama europeo, donde solo Suecia mantiene una prohibición total similar en espacios abiertos. Señalan que países como Francia han optado por excluir expresamente las terrazas para no perjudicar a la hostelería ni al turismo. En este contexto, el sector teme las consecuencias económicas derivadas de la ley antitabaco.
Por otra parte, el gremio de los estanqueros ha valorado de forma positiva que el texto contemple la restricción de la venta de vapeadores y cigarrillos electrónicos a establecimientos especializados, una medida estratégica que consideran clave para frenar el creciente mercado ilegal. Calculamos que más del 80% de cigarrillos electrónicos tienen origen ilegal y se venden en locales no adecuados, asegura la presidenta de la Asociación de Estanqueros de Sevilla, quien incide en que esto provocó un desplome drástico en las ventas de los estancos. Por ello, confían en que la regulación devuelva esta actividad al canal oficial. No obstante, lamentan que la ley antitabaco no diferencie el daño de estos dispositivos frente al tabaco de combustión tradicional, ignorando los diversos estudios científicos sobre reducción de daños, una postura compartida por la Unión de Empresarios del Vapeo.
Protección de los menores de edad y restricciones en vehículos de empresa
Asimismo, el sector de los estanqueros considera que extender las prohibiciones de fumar a terrazas, playas y otros espacios abiertos resulta una medida que excede los límites de la buena convivencia pacífica. A su juicio, las normativas vigentes ya han logrado concienciar eficazmente a los consumidores sobre las molestias que el humo del tabaco provoca en los no fumadores, consolidando un respeto mutuo en los espacios al aire libre sin necesidad de aumentar la presión regulatoria e inspectora sobre el conjunto de la ciudadanía.
Por último, en cuanto a los menores de edad, el Ministerio de Sanidad quiere prohibir por primera vez el consumo de tabaco y sus productos asociados, incluidos los vapeadores, a los menores de edad que hasta ahora solo tenían prohibida su compra. Finalmente, la ley antitabaco extenderá la prohibición de fumar a los trabajadores que utilicen vehículos de empresa durante su jornada laboral, excepto cuando el uso habitual del automóvil sea strictly personal.
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