La muerte de los voluntarios Youssef Assaf y Hassan Badawi ha aumentado la preocupación internacional por los ataques contra personal sanitario y humanitario en Líbano.
Varias organizaciones sanitarias reclamaron un alto el fuego supervisado por la ONU en Gaza, Cisjordania y Líbano, además de la entrada urgente de ayuda humanitaria.
El Líbano enfrenta una grave crisis humanitaria tras años de conflictos, colapso económico y desastres, dejando a más de 4 millones de personas, incluidos 1,4 millones de niños, en necesidad urgente de ayuda humanitaria.
Siria y Líbano acordaron un alto el fuego tras dos días de enfrentamientos en la frontera, que dejaron al menos siete muertos y más de cincuenta heridos.